El Derbi de la Madonnina amenazaba con ahondar en la crisis del Milan. Visitar al eterno rival Inter no parecía el escenario propicio para reaccionar, pero este tipo de partidos de máxima rivalidad son imprevisibles y poco cuenta el estado anímico en que llegan uno y otro equipo. Los 'rossoneri' así lo confirmaron con un triunfo por 1-2, gracias a un gol de cabeza en el minuto 89 de Matteo Gabbia, que da vida al cuestionado Paulo Fonseca.
Fue la mejor manera de desquitarse de la afrenta que supuso ver en abril pasado cómo el Inter, el eterno rival, se proclamaba campeón de la Serie A al ganarle ante la propia afición 'rossonera' (1-2). Una derrota dolorosísima que no queda olvidada con el triunfo de hoy pero sí puede servir de punto de inflexión para el Milan.
El Inter era favorito
Paulo Fonseca se jugaba su continuidad tras apenas cinco partidos en el cargo desde que relevó a Stefano Pioli al acabar la pasada temporada. Un solo triunfo en las cuatro primeras jornadas precedieron al 1-3 del martes ante el Liverpool en San Siro en el estreno de la Champions League.
El Inter no llegaba mucho mejor (dos triunfos y dos empates en la Serie A), pero el miércoles se mostró muy sólido en el Etihad y arrancó un 0-0 ante todo un Manchester City. Este puntazo y la vitola de campeón convertían en favoritos a los 'nerazzurri', que además le tenían tomada la medida a su eterno rival al haberle ganado en los seis derbis anteriores.
Un Fonseca valiente
De ahí que el triunfo por todo lo comentado resultara sorprendente, aunque fuera justo a todas luces visto el rendimiento del Milan especialmente en una segunda parte en que fue superior. Y el mérito cabe otorgárselo a la valentía de Paulo Fonseca, que afrontó un partido tan delicado para él con cuatro delanteros como son Christian Pulisic (autor del 0-1 en una gran acción personal), Álvaro Morata, Rafael Leao y, en punta de ataque, Tammy Abraham.
E Ibra en el palco
Curiosamente el tanto de Gabbia llegó en un saque de falta cuando los cuatro ya habían sido sustituidos, pero el Milan ya había tenido varias ocasiones para sentenciar de no ser por la gran actuación del meta Yann Sommer.
En el palco Zlatan Ibrahimovic puso cara de pocos amigos cuando Federico Dimarco logró el 1-1 a la media hora, pero al final se levantó para celebrar el triunfo. Paulo Fonseca gana crédito a ojos del ex goleador sueco, asesor de los propietarios estadounidenses y con quien ya mantiene una difícil relación que amenazaba también la continuidad del técnico portugués.


