El futbol absolutamente pragmático de Masimiliano Allegri volvió a darle máximo rendimiento a la Juventus, que venció al Monza en el descuento (1-2) con un destacado Adrien Rabiot y durmió líder de la Serie A con un punto de ventaja sobre el Inter, que el domingo afronta una delicada visita al Nápoles.
El partido se le puso pronto de cara a la Juventus. Y eso que, en el minuto 10, Dusan Vlahovic falló un penalti. Filip Kostic vio la carrera en diagonal desde la derecha de Andrea Cambiaso y le puso un balón largo que sorprendió a Giorgos Kyriakopoulos, quien no tuvo más remedio que agarrarle para evitar que el carrilero italiano se le escapara.
Vlahovic, que en la anterior jornada puso fin ante el Inter (1-1) a seis jornadas sin marcar, vio cómo el meta Michele Di Gregorio le detuvo el penalti y su propio segundo remate a bocajarro con dos grandes paradas.
Pero en el consiguiente córner, botado por Cambiaso, Adrien Rabiot marcó al conectar un potente cabezazo. Inapelable. Un gol, su segundo en la Serie A, que confirma la destacada temporada que está protagonizando el medio francés.
La Juve maniata al Monza
Ponerse por delante en el marcador tan pronto fue el escenario ideal para que la Juve desarrollara su juego y con una defensa muy sólida impidiera la reacción del Monza. El mediapunta Andrea Colpani, una de las revelaciones de la Serie A con sus 6 goles, no tuvo espacio para demostrar su calidad y apenas tuvo una ocasión clara mediada la segunda parte.
En cambio, la Juve en otro córner acarició el 0-2. Alex Sandro cabeceó en el primer palo y el central Federico Gatti, a un metro de la porteria, remató alto con todo a favor (33').
No volvió a tener más ocasiones una Juve conservadora que se conformó con reducir el margen de maniobra de un Monza que, pese a intentar desarrollar su alabado fútbol ofensivo de la mano del entrenador Raffaele Palladino, no dirigió ningún disparo entre los tres palos.
Así fueron pasando los minutos. Vlahovic, desaparecido tras fallar el penalti y un Federico Chiesa muy apagado respecto a su tónica habitual fueron sustituidos y la Juve se fue metiendo muy atrás renunciando a ir a por el 0-2.
Locura en el descuento
Jugaron con fuego los turineses, muy especulativos, y en el descuento el argentino Valentín Carboni, cedido por el Inter, empató al poner un centro que no llegó a rematar Dany Mota y se envenenó llegando directamente a la red.
El Monza, que la pasada temporada le ganó los dos partidos en su estreno en la Serie A, parecía que iba a frustrar de nuevo a la Juve pero en la jugada siguiente Rabiot realizó una gran internada hasta la línea de fondo y su pase retrasado lo tradujo en gol Gatti en un doble remate. El fútbol práctico de Allegri llevado a la máxima expresión triunfa en la Serie A.


