El Udinese descubrió la verdad de la Roma, refugiada hasta ahora en el liderato de la Serie A y la constancia de sus resultados para esconder la inconsistencia de su juego en la primera derrota de la temporada. Los 'bianconeri' se sirvieron de su disciplina táctica y su alegría en ataque para destapar las vergüenzas de los 'giallarossi', inocentes atrás con dos graves errores de Karsdorp y Rui Patricio en los dos primeros goles, incapaces de generar juego en estático ante el entramado defensivo del Udinese. La consecuencia natural fue el gol en la primera parte de Udogie y los de Samardzic, Pereyra y Lovric en la segunda. Magnífica actuación del ex azulgrana Gerard Deulofeu con su incesante movilidad en la peor derrota de la Roma de Mourinho desde el todavía inexplicable 6-1 contra el Bodo/Glimt el año pasado en Conference League.


4 - Udinese: Silvestri - Becao, Bijol (Ebosse, m.17), Pérez - Pereyra (Ehizibue, m.85), Samardzic (Mkengo, m.63), Walace, Arslan (Lovric, m.63), Udogie - Success (Beto, m.63), Deulofeu.
0 - Roma: Rui Patricio - Mancini (Zalewski, m.64), Smalling, Ibañez - Karsdorp, Cristante, Matic, Spinazzola - Dybala, Pellegrini (Camara, m.81) - Abraham (shomurodov, m.76).
Goles: 1-0, m.4: Udogie; 2-0, m.56: Samardzic; 3-0, m.75: Pereyra; 4-0, m.81: Lovric.
Árbitro: F. Maresca. Mostró tarjeta amarilla a Udogie, (m.68), MAkengo (m.66) por parte de Udinese; y a Dybala (m.45), Mourinho (m.46), Pellegrini (m.52) por parte del Roma.
Incidencias: Encuentro de la quinta jornada de la Serie A disputado en el estadio Dacia Arena de Udine.
La Roma ya compareció asustada ante la enérgica puesta en escena del Udinese, sin efecto disuasorio una primera situación de gol de Dybala. Los chicos de Andrea Sottil secuestraron con orden, entusiasmo y abriendo el campo, mantuvieron secuestrados en campo propio a los 'giallarossi', agobiados ante la movilidad de Gerard Deulofeu, inteligente e indetectable para el equipo de Mourinho. Añoraba el equipo de Udine el sencillo pero complejo paso del último pase hasta que se encontró con una amable imprudencia de Karsdorp.
Udogie, autor del primer gol
Demasiado confiado o demasiado sobrado, el carrilero trató de acunar un centro lateral con el pecho para entregárselo a Rui Patricio pero asistió a Udogie, pícaro y atento para recoger con gentileza el favor y plasmarlo en el primer gol del Udinese.
La Roma tiene abundante poder ofensivo pero a veces transmite la sensación de tener escasas soluciones para liberarlo. Nombres como Dybala o Belotti suenan muy bien pero son sordos sin un plan colectivo detrás. Los 'bianconeri' opositaron un espejo frente a los capitalinos, una defensa de cinco para neutralizar la amplitud de los dos carrileros -Spinazzola y el desatinado Karsdordp-, en el 5-2-2-1 de Mourinho. Demasiado balón frontal y demasiado balón precipitado a la espalda, el Udinese vivía tranquilo ante el insulso monólogo romanista, apenas un remate de Dybala contestado por Silvestri tras milimétrico centro lateral de Spinazzola en el 13'. Pero también era cierto que el ex del Granada y del Málaga Success también pudo convertir el 2-0 en el minuto 27.
Jose Mourinho, resignado
La ausencia ofensiva de la Roma reclamaba la intervención de Mourinho y el técnico lo hizo. Señaló a Karsdorp retirándole por Çelik y se encomendó a Andrea Belotti sacando a Cristante para confiar en el ex delantero del Torino, que espera ganarse la parte de la capital romanista a base de goles. Pero el Udinese desafió a la lógica y fue el que tomó el balón en la reanudación para incrementar la ansiedad en la Roma.
Más aún cuando Samardzic, ante un pasivo Pellegrini, dejó en evidencia con un disparo desde tres cuartos a Rui Patricio, incapaz de descifrar uno de esos latigazos inocentes en apariencia pero envenenados a última hora con ese molesto bote ante el portero. Solidaridad del meta luso con Karsdorp. Nula la conexión de la medular con Dybala y Belotti, deshacer la defensa de cinco dando entrada a Zalewski con Mancini no le funcionó como recurso de urgencia a Mourinho, con un bonito tanto de Roberto Pereyra yotro a la contra de Lovric como estocada final para los 'giallarossi'. La Roma ya no puede camuflar sus defectos tras los buenos resultados.
