Barrenetxea da continuidad a una presencia constante y notable de realistas en la selección española
REAL SOCIEDAD
Con él son 53 los jugadores txuri urdin que alcanzaron la internacionalidad absoluta con España


- Unai Valverde
Periodista
Ander Barrenetxea completó ayer su debut como internacional absoluto al darle Luis de la Fuente la titularidad en el amistoso ante Egipto disputado en Barcelona en el que era su segundo partido como convocado con España. El extremo realista disputó 73 minutos con el '26' a la espalda, de los cuales compartió 45 con otro realista como Soler. "Solo estar convocado ya es una locura para mí. A ver si puedo estar en el Mundial", afirmó tras el encuentro en TVE.
Desde las primeras convocatorias de la selección española a comienzos del siglo XX, la Real ha tenido presencia. Más en unos momentos que en otros, pero siempre. En los Juegos Olímpicos de Ámsterdam de 1928, por ejemplo, cuando las plantillas eran absolutas y no sub-23 y el único requerimiento es que no fuesen profesionales, el seleccionador Berraondo llamó a ocho realistas: Kiriki, Bienzobas, Mariscal, Amadeo, Marculeta, Cholín, Zaldua e Izaguirre. Desde entonces, la generación dorada de los 70 y 80 con Arconada, Zamora, López Ufarte, Satrustegui y compañía, luego De Pedro, Xabi Alonso o Iñigo Martínez. En tiempos recientes ha habido hasta cinco seleccionados, muchas veces cuatro. Y la marcha de Le Normand, Merino y Zubimendi del club donostiarra no detuvo la producción. Sergio Gómez, Remiro, ahora Soler y Barrenetxea.
En total, tal y como informó Pedro Martín en Cope ayer, han sido 53 los internacionales absolutos españoles que han llegado a serlo vistiendo de txuri urdin. En ese registro no entraría Soler, por ejemplo, que sí que ha logrado volver a serlo por su rendimiento de realista. Con el añadido de Barrenetxea, la Real se afianza en el sexto lugar de clubes que más talento han aportado a la selección española, sólo por detrás de Barcelona (145), Real Madrid (130), Athletic (108), Atlético (96) y Valencia (76). Un gran dato que habla de la producción de Zubieta y también de la capacidad de hacer florecer a talentos externos en Donostia.

