"En invierno sentía que no contaban conmigo y pensaba que era el momento de salir, estuve cerca"
ENTREVISTA MD PARTE 2
Beñat Turrientes narra cómo vivió el último mercado y cómo le ha cambiado la vida desde la llegada de Pellegrino Matarazzo


- Jorge Serrano
Redacción
La evolución de Beñat Turrientes (24) en los últimos meses tiene mucho de mental, pero hay una importancia técnico-táctica altísima en ello. Hablamos con el futbolista acerca de eso, de cómo ha mejorado y de sus peores momentos en el club.
Vamos a hablar de fútbol. ¿Por qué está más cómodo acompañado en el centro del campo en un doble pivote? ¿Qué virtudes enseña o qué defectos suyos tapa?
La conducción que tengo es buena. Me gusta hacerlo y me dicen que lo haga más. En doble pivote, si veo que hay alguien detrás mío como Gorrotxa, puedo salir más y llegar al área rival. Cuando estamos defendiendo no tengo que abarcar todo el campo si estamos dos.
Siempre nos ha dicho que le cuesta jugar de ‘4’. No le gusta meterse entre los centrales.
He jugado ahí. El año de la lesión de Zubieta jugué 11 partidos ahí y no lo hice mal. Pero mis cualidades se enseñan más en el doble pivote. Tienes que abarcar más campo, la salida de balón es más compleja porque los interiores están más altos. Con dos es más sencillo.
Una de sus mejores virtudes es la conducción. Seguramente se resalta cuando juega escorado y tiene el pasillo interior más accesible.
Sí, eso es así. Me da un poco igual el lado. El derecho es más fácil para salir con el balón controlado, pero me gusta algo más quizás el izquierdo porque ahí hago el primer control con la izquierda y salir bien orientado para avanzar.

¿Qué perfil de futbolista es el ideal en un doble pivote al lado de Beñat Turrientes? ¿Un pivote más fijo, un volante con vuelo…?
He jugado con Gorrotxa y con Soler. El primero es más defensivo, más ‘4'. Te da más en eso. Contra Osasuna jugué con Soler e hicimos un partidazo, con Brais enganchando. Da un poco igual.
No le voy a sacar que prefiere a Gorrotxa que a Soler.
No, no (risas). Me encantan todos.
Una de las dudas de la temporada es esa, la posición del valenciano. ¿Usted dónde ve que rinde mejor?
Lo puede hacer bien en ambas. En la mediapunta hará mejores números, porque está más cerca. Tiene muy buena llegada,. gran último pase… Pero se ha visto que en el doble pivote ayuda mucho en salida. Está bien en ambos.
Antes los extremos estaban fuera, no iban dentro nunca. Es más difícil defender eso que lo de ahora. Los extremos rompen, se meten… Y es mucho más complejo que los rivales lo defiendan bien
Dijo Matarazzo que le gusta que los extremos vengan dentro para que tengan más facilidad a la hora de recibir. Con los anteriores entrenadores era más difícil que recibiera el extremo contrario en esas posiciones. ¿Es uno de los grandes cambios?
Sí, es una de las claves. Yo pienso eso mucho. Antes los extremos estaban fuera, no iban dentro ninguna. Es más difícil defender eso que lo de ahora. Los extremos rompen, se meten… Y es mucho más complejo que los rivales lo defiendan bien.
¿Cree que hay miedo en el fútbol profesional de arriesgar por dentro?
Quizás sí, pero es más cosa del rival que de la categoría. Si tienes un equipo delante que tapa mucho, es mejor atacar por fuera. Otros dejan hueco dentro y ahí nosotros hacemos mucho daño también.
El equipo está en una forma increíble, pero siempre hay detalles a pulir. ¿Qué le gustaría que se cambiara o qué les falta por mejorar?
No tenemos que encajar tantos goles. Nos hemos caracterizado en los últimos años por tener pocas porterías a cero y este año nos está costando mucho. Lo hablamos en el vestuario y lo entrenamos. El otro día podíamos irnos con 3-0 y te meten un gol. Da rabia. Según pasen los entrenos lo cerraremos.
¿Qué pueden hacer?
Entrenar. En los entrenamientos intentamos cerrar bien los espacios. Tenemos que entender al rival también. Y hablar más, la comunicación es importante.
Usted es un producto de Zubieta. Quizás uno de los mejores ejemplos de la última década. Creo que a la gente le interesará saber cómo es el paso a paso. ¿Cómo le captaron?
Yo estaba en el Beasain en la escuela. Antes del alevín me llamó el Antiguoko. Yo quería ir pero mi padre no me dejó. Me dijo que me llamaría la Real al año siguiente. Yo le decía que no, que era imposible. Al año siguiente me llamó la Real. Venía un día a la semana, íbamos a los torneos… Ya en infantil me quedé. Me acuerdo de cuando me lo dijeron. Estaba en el parque jugando con mis amigos y me llamaron mis padres para darme una noticia. Yo no sabía qué era. Me dijeron que les habían llamado de Zubieta para el año siguiente. No me lo creía. Fue muy especial.
"Es una pena que mi padre ya no esté aquí, pero estoy seguro que estará orgulloso de lo que he hecho"
Beñat Turrientes
Su padre fue una leyenda del Beasain.
Sí, lo fue. Es una pena que ya no esté aquí, pero estoy seguro que estará orgulloso de lo que he hecho.
Volvamos a Zubieta. ¿Cómo cambia la forma de trabajar según evolucionan las categorías?
Otros equipos, cuando íbamos a jugar partidos, ya tenían equipo alevín. Nosotros no. Era raro. No sé por qué es. No estaría mal empezar ya con alevines.
¿Qué tiene de especial Zubieta en esa etapa formativa? ¿Qué se hace diferente?
Nos educan futbolísticamente y también como personas. Vienes con la intención del primer equipo, pero nos ponen el foco en los estudios. Zubieta es diferente en eso. Venía, entrenaba y luego teníamos clase para el colegio. Luego la forma de jugar cambia, los entrenamientos suben de nivel. Me hizo crecer como persona sobre todo.
En esa etapa formativa entra otro factor de esta industria: los representantes. ¿Cuándo le captaron?
Desde infantiles empezaron a llamar todo el rato a mis padres. Mi padre decía que no, que yo era muy pequeño. Que esperara. Más tarde, en cadete, lo cerré con Edu, mi representante. A mis padres les pareció una persona normal. Es de Vitoria. Le conocí y a partir de ahí nunca nos hemos separado.
¿Qué tiene que tener un agente para que el futbolista le elija?
Tiene que ser sincero. Que cuando juegues mal te lo diga y que cuando estés bien no te ponga muy arriba. El mío es así. Quiere hacerme ver la realidad. Siempre me dice que siga trabajando como ahora.
¿Cuándo es necesario que el futbolista tenga representante?
Hoy en día no lo sé. Lo haría como lo hice yo. Lo que tiene que hacer un niño es disfrutar del fútbol, no las promesas de los representantes de: ‘Te voy a hacer cobrar esto, o te voy a llevar a este sitio…’. No. Tienes que disfrutar. Eso al jugador le distancia del fútbol. Los primeros años tienen que estar tranquilos.
¿Cómo de importante es que el Sanse esté en Segunda?
Es clave. Si estás en Primera RFEF, el salto es complicado, muy alto. Más que de Segunda a Primera. Si compites en Segunda sabes lo que es la élite, llegas más curtido.
Ya han superado los puntos que hicieron ustedes con Xabi Alonso
Sí, lo he visto. Es un orgullo. A la mayoría no les conocía y están dando un gran nivel. Aquel año teníamos un equipazo y conseguimos solo 40 puntos y ellos a falta de 12 jornadas ya lo han logrado. Es un orgullo. Zubieta sigue sacando grandes jugadores.
Hablando de orgullo, para un guipuzcoano será doble llegar al primer equipo de la Real.
Para un chico de Guipúzcoa es un sueño llegar al primer equipo de la Real. Es el equipo de la provincia, del que eres desde que naces. Ves que has podido llegar y que hay muchos que se han quedado en el camino. Es un orgullo tremendo.

Ha tenido muchas oportunidades de salir pero siempre ha elegido creer. ¿Siempre estuvo en su cabeza la continuidad al 100% o valoró seriamente buscar una cesión?
Te diría que los primeros años era más entendible no jugar mucho. Llegas al primer equipo y hay mucha competencia. Me tocó una época con mucha calidad en el centro del campo. Ahí era más aprendizaje de la élite. Este año ha sido más difícil. Ya era el cierto en el primer equipo e iba perdiendo protagonismo. Sentía que no contaban conmigo. Este mercado de invierno tuve opciones de salir, estuve cerca. Pero siempre he creído que tenía que luchar por mi puesto en la Real. El cambio de entrenador me hizo querer demostrarle y le he demostrado que podía.
Sentía que no contaban conmigo y pensaba que era el momento de salir
Cómo cambia la vida en dos semanas.
Sí. Pensaba que era el momento adecuado para buscar minutos fuera porque veía que aquí no podía. Quería demostrar fuera que tengo nivel para jugar en la Real. Pero está mejor así.
¿Será Beñat Turrientes un ‘one club man'?
Siempre he dicho que quiero jugar aquí toda la vida. En el fútbol nunca se sabe. Yo sé de dónde vengo y sé que ha habido etapas en las que no he tenido minutos aquí. Ahora estoy disfrutando y quiero seguir así. Mi intención es seguir aquí.