El tiempo avanza y con él el mercado de fichajes, que ya alcanza el ecuador del mes de julio, con todos los equipos ya entrenando en sus primeras semanas de pretemporada, y que no espera a nadie. Ni siquiera a un club estable y con el equipo hecho, a falta de retoques y mejoras, como es la Real Sociedad. Probablemente ese sea el principal motivo de que el club txuri urdin sea uno de los menos movidos en el arranque del periodo de traspasos, pese a ser un verano pre Champions, con lo que ello implica.
Roberto Olabe y su equipo se están tomando con calma las operaciones, cocinadas a fuego lento desde el ojeo hasta la firma del contrato. Estuvieron rápidos y sigilosos para atar pronto a un lateral cotizado como Hamari Traoré, libre, mejorando considerablemente la demarcación de peor rendimiento del pasado curso. Problema, solución. Sin embargo, no han continuado con el camino del verano pasado, dejando atados a casi todos los fichajes para el inicio de la pretemporada.
De hecho, Traoré es el único fichaje realizado para el primer equipo, al que habría que sumar a Goti, para el Sanse, que está entrenando a las órdenes de Imanol desde el día 3. Por su parte son cuatro las salidas del primer equipo. Sorloth, Illarramendi, Guevara y la venta definitiva de Sagnan, además de una nueva cesión de Roberto López y el traspaso de Ander Martín, ambos cercanos al equipo. Sólo el Betis, en toda la Liga, ha tenido menos anuncios oficiales hasta la fecha (un fichaje y tres salidas).
Datos Mercado
Equipo perfilado
Las necesidades del equipo eran bien claras al principio del verano. Un lateral derecho que mejorase lo que había (ya ha llegado Traoré) y un delantero que sustituyera la marcha de Sorloth. Puede ser el propio noruego quien vuelva, pero las negociaciones con el Leipzig siempre son complejas, más aún sin necesidad de vender el club alemán. La Real le quiere pero no va a hacer locuras por él, y eso puede estirar el acuerdo hasta el final, aunque la voluntad del jugador es clara y el Leipzig quiere venderlo.
Lo demás ya serían oportunidades de mercado o retoques a una plantilla ya confeccionada y sólo ligeramente mermada por dos bajas en la misma zona, la medular. Sin embargo, salvo opción clara y rentable, el club apunta a apostar por Turrientes y Urko, además de Olasagasti, para cubrir dichas vacantes, que no dejan de ser las del fondo del armario.
Con el equipo en 4-3-3 y en caso de estar todos sanos, ya se estaría quedando Brais en el banquillo por lo que otro centrocampista de mucho nivel apunta a ser complicado de gestionar. También está Marín para ayudar, y un Navarro que jugó más en banda pero no deja de ser interior y media punta de formación.
Añadidos
Con una plantilla de garantías y la llegada de un delantero contrastado, el equipo estaría perfilado. Sin necesidad de gastar pese al ingreso cuantioso de la Champions, la Real jugará con esa baza en las negociaciones, de cara a poder incorporar, si se tercia, un lateral más en cada banda.
Actualmente cuenta con un superávit de unos 7,5 millones de euros en este periodo, fruto de las ventas de Guevara y Sagnan y el pago definitivo del Getafe por Portu, a lo que habría que sumar variables en los casos del gasteiztarra y de Ander Martín y la opción de compra por Roberto López, pero el club sabe que tendrá que desembolsar una cantidad entre 10 y 15 millones de euros por un delantero, y no quiere volverse loco con lo demás. Si Odriozola llega será en buenas condiciones económicas y lo mismo con el lateral izquierdo o el centrocampista. No hay prisas y sí confianza en el equipo armado.


