Ser jugador del Real Madrid, y no cualquier jugador, implica ciertos escenarios que muy pocas veces tienen que ver con lo que pasa en el terreno de juego. Y Vinicius, que no es nuevo en esto, lo sabe. Sin embargo, eso no quita que lo que le está ocurriendo en los últimos días pueda afectarle de cara a su rendimiento, algo de lo que el conjunto blanco ya se está preocupando.
Para comenzar, en lo deportivo se le ha seguido acusando de 'teatrero' cuando provocó la segunda amarilla de Mouriño (Villarreal) en el duelo del pasado fin de semana. Además, fue el autor de dos de los tres goles y después de un inicio de temporada con muchas dudas, eso le dio algo más de confianza de cara al parón.
Pero es que en el parón, que además acaba de empezar, es cuando se le ha empezado a 'revolotear el gallinero'. Y mientras estos días se encuentra concentrado con Brasil en Seúl, asuntos extradeportivos le rodean. El primero, su caso de infidelidad con una supuesta novia brasileña por la cual ha tenido que emitir un comunicado sumiendo su error y su "descuido" y luego, para rematar, el incendio de su casa en la mañana de este jueves que ya fue sofocado por los bomberos de la localidad de Alcobendas pero que, sin duda, generará de aquí a los próximos días varios problemas burocráticos que resolver.
Así pues, cuando ni siquiera ha jugado con Brasil, a Vinicius ya se le acumulan los problemas a la vuelta. Y todos, con el Clásico del 26 de octubre a la vuelta de la esquina y partidos de Champions importantes como el de la Juventus (22 de octubre) o el del Liverpool (4 e noviembre). Habrá que ver si es capaz de que todo esto no le repercuta.
