Después de haber gastado unos 180 millones de euros este verano en los fichajes de Dean Huijsen (58M), Alexander Arnold (10M), Franco Mastantuono (63M) y Álvaro Carreras (50M), el Real Madrid parece haber cerrado el grifo salvo giro de guion inesperado.
Eso implica que, ante la necesidad de incorporar a un jugador con la capacidad de organizar el juego en el centro del campo, Xabi Alonso se tiene que adaptar con lo que tiene y lo que tiene, al menos de primeras, es a un Arda Güler que se presenta en este inicio de temporada como una solución a medias para un problema que ya el curso pasado fue determinante y que no deja de desangrar al equipo blanco desde que se fue Toni Kroos en el verano de 2024. Con que más aún en esta 25/26 en la que ya no estará Luka Modric que ya forma parte de la dinámica del AC Milán.
Sea como fuere, tanto el club como el técnico vasco han decidido que sea el turco quien asuma ese rol. De hecho, ya en el pasado Mundial de Clubes lo hizo y aunque no se le dio del todo mal, se vio a las claras que es un puesto para el que necesita una adaptación previa. El chico, que cumplirá su tercera temporada en el equipo tras llegar en el verano de 2023 a cambio de 30 millones de euros, ha experimentado un cambio físico en cuanto a volumen muscular, pues ha crecido, sin embargo, falta por ver si la exigencia e intensidad que le va a pedir Xabi Alonso no le termina por hacer estragos como ocurrió en la primera temporada donde no debutó hasta el mes de enero pese a llegar en agosto.
Otras opciones
Evidentemente, la opción de Güler en la sala de máquinas no es estrictamente la única que tiene Xabi Alonso aunque sí la que más le convence. Por otro lado tiene a Ceballos, que este jueves cumplía 29 años en mitad de los rumores de una posible salida, que siempre ha sido el eterno heredero del centro del campo. Sin embargo, su papel parece no casar con la idea del tolosarra que, de primeras, le ha planteado un rol suplente.
También puede jugar en esa posición Eduardo Camavinga cuya versatilidad se lo permite. No tanto así su mejorable dominio del balón y sus frecuentes errores en salida de balón.
Sea como fuere, lo cierto es que es un puesto que lleva dando ‘guerra’ un tiempo en el Real Madrid. Jude Bellingham, por su parte, también podría optar a jugar más como interior pero perdería entonces su llegada como ya ocurrió el curso pasado y eso le resta ventajas al equipo.
Sea como fuere, el inglés esta fuera de combate por su operación en el hombro hasta el mes de octubre y es ahí donde entra la figura de Franco Mastantuono (17 años), que en River Plate hacía las veces de extremo e interior pero que también tiene una vocación más ofensiva. Darle a él las llaves del equipo y no a Arda Güler sería una especie de temeridad.
Al menos de primeras pues no podrá entrenar con el equipo de manera completa hasta el próximo 14 de agosto, cuando cumpla la mayoría de edad. Así pues, ante este problema, a Xabi Alonso no le queda otra que adaptarse o ‘morir’.


