El Real Madrid se ha ejercitado en la tarde de este martes en Guingamp, ciudad en la que disputará su partido ante el Stade Brestois, y se ha percatado del delicado estado del césped en el Stade du Roudourou.
Y es que en los últimos días ha estado lloviendo con intensidad en la ciudad de la Bretaña francesa y la hierba, pese a que tiene un buen sistema de drenaje, se ha visto afectada.
De hecho, han sido varios los jugadores que han querido probar como rodaba y botaba el balón en una sesión en la que el equipo ha tenido la oportunidad de ponerse a punto para el partido.
Así pues, el estado del césped preocupa a los blancos que, sabedores de la importancia que ello tiene en la prevención de lesiones, tratarán de que eso no les pase factura en una temporada en la que están sufriendo demasiado en los asuntos de la enfermería.


