Durante estas semanas, probablemente el nombre que más se haya repetido en el mundo del fútbol -al menos del fútbol español- es el de Vinicius. El partido contra el racismo entre España y Brasil del Bernabéu fue el culmen de su protagonismo y ahora, después de eso, le toca esperar hasta el 9 de abril para volver a jugar un partido de fútbol.
Es decir, unos 12 días de descanso en los que, eso sí, trabajará con el Real Madrid sin poder estar en el duelo ante el Athletic del próximo día 31 de marzo por sanción y, por lo tanto, llegará muy fresco al duelo ante el Manchester City donde espera ser protagonista por sus goles y no por sus 'piques' extradeportivos.
Ancelotti, por su parte, echará en falta su productividad goleadora que ha mantenido al equipo blanco en forma estas últimas semanas pues de los 11 goles que ha metido en los últimos cuatro partidos, seis han sido del crack brasileño que ha llegado a alcanzar las 18 en 28 partidos. Una cifra muy positiva teniendo en cuenta que se ha perdido varios partidos por lesión.
En definitiva, jugará a su favor, en principio, el hecho de que su nombre deje de resonar por todos lados durante un tiempo para que la presión mediática no le afecte, que no debe ser fácil con solo 23 años.


