Un primer tiempo fulgurante y un Vinicius excelente le bastaron al Real Madrid para certificar el descenso del Levante a Segunda División y coger carrerilla de cara a la gran final de la Champions contra el Liverpool del próximo 28 de mayo en París. La noche en el Bernabéu empezó con el pasillo del equipo granota al campeón, gesto deportivo que se escaqueó de hacer el Atlético de Madrid la semana pasada en el Wanda y acabó con Vinicius anotando el primer triplete de su carrera. 21 goles y 20 asistencias para el carioca este curso.
Reconocidos los méritos del campeón, el Madrid se puso manos a la obra desde el pitido inicial. Si los jugadores estaban pensando en la final de París, desde luego no lo pareció. Bien dirigido por Camavinga, Valverde y Modric, autor de un hat-trick de asistencias, el cuadro blanco cuajó unos minutos estupendos y le dejó claro a su rival que, sintiéndolo mucho, no iba a poder estirar su agonía para salvar la categoría. No hubo noticias del Levante, derrotado desde el 1-0.
Mendy abrió el marcador antes del cuarto de hora y Benzema, seis minutos después, agrandó todavía más su leyenda haciendo el 2-0 que le emparejaba junto a Raúl como el segundo máximo realizador de la historia del Real Madrid con 323 goles. El francés buscó con ahínco superar al mítico siete pero tuvo que conformarse con la asistencia a Vinicius para el 5-0.
Antes del descanso, Rodrygo y Vinicius, dos puñales insaciables por los costados, se unieron a la fiesta antes del descanso para hacer el 3-0 y el 4-0 respectivamente. Todo el mundo levantó la mano en el Madrid para apuntarse a la final de la Champions y nadie sufrió ningún percance físico. Las dos mejores noticias para Carlo Ancelotti.
Mientras el Liverpool tiene retos importantes que afrontar antes de viajar a París como la final de la FA Cup o las dos últimas jornadas de Premier en su mano a mano con el Manchester City, el Madrid se divierte, se gusta y se afina pensando en la gran final de la Champions.


