Thibaut Courtois fue el futbolista del Real Madrid que más disgustado salió del partido de ida de las semifinales contra el Manchester City. La expedición blanca abandonó el Etihad tras perder 4-3 con una mezcla de alivio por el resultado e ilusión por otra nueva remontada. El portero belga, sin embargo, se fue con una espina clavada porque encajó 4 goles en apenas 5 disparos a puerta recibidos en la que fue su actuación menos brillante de la temporada por más que no tuviera culpa en los goles encajados.
"Es jodido encajar cuatro, pero espero ayudar al equipo con mis paradas en el partido de vuelta", dijo el guardameta días antes del choque en el Bernabéu, consciente de que el equipo necesitaba de su mejor versión para darle la vuelta a la eliminatoria contra el City y lograr el ansiado billete a la final de París. Elegido mejor jugador del partido, su soberbia actuación explica a la perfección porque el Madrid llegó vivo al milagro del descuento, cuando emergió de nuevo la magia del Bernabéu en la Champions.
En el primer tiempo logró mantener su portería a 0 con dos enormes paradas a Bernardo Silva y a Phil Foden. No hubo más noticias suyas hasta el minuto 73 cuando Mahrez le fusiló sin piedad para dejar al equipo de Guardiola a un paso de la final. El tanto dejó grogui al Madrid, incapaz de encontrar los caminos hacia la portería de Ederson porque Modric y Kroos ya no estaban y nadie ponía en órbita a Karim Benzema, cada vez más desesperado.
El City, de la mano de Grealish, Bernardo Silva y Cancelo, tuvo en su mano sentenciar el pase a París al contragolpe pero la suerte, un Mendy providencial y el acierto de Courtois mantuvieron el hilo de vida suficiente para un Madrid moribundo que resucitó cuando todo el mundo lo daba por muerto. En el minuto 87, Grealish percutió por la banda izquierda, dejó atrás a Militao y espero la salida de Courtois para dejarlo pasar y marcar casi a portería vacía. Sin embargo, apareció Mendy sobre la línea para evitar el 0-2 y Foden, poco atento al rechace, dejó escapar una doble ocasión catedralicia.
Instantes después Cancelo se sacó un gran disparo desde fuera del área que repelió Courtois con una buena estirada, Grealish, en una jugada similar, volvió a tener el 0-2 pero Courtois, con una estirada de pierna increíble, rozó el balón con los tacos del pie izquierdo. En ese momento, el Madrid cambió el chip, consciente de que había esquivado una bala mortal, y lo demás ya es historia. Antes, eso sí, se apoyó en un Courtois colosal que realizó hasta ocho paradas en el Bernabéu.


