Newcastle, orgullo y coraje
FRIDAY PREMIER
Los ‘magpies’, rivales del Barça en la Champions, vivieron una noche feliz de reconciliación al batir al Manchester United, con 10 jugadores en toda la segunda mitad, tras un año muy difícil


- Xavier Hoste
Periodista
Hay un rito familiar para muchos aficionados del Newcastle United, rival del Barça en la Champions League, casi ineludible. Es el disfrute en comunidad compartiendo los días de partido en St James’ Park. Se ha heredado durante generaciones, con un ambiente especial que impulsa al fútbol trepidante de su equipo, y que nada tiene que ver con los éxitos. Se trata de la identificación entre club y ciudad. Estamos en The Strawberry, situado a la sombra de Gallowgate End. Es uno de los ‘pubs’ que son centros de reunión de la llamada ‘Toon Army’, con las paredes llenas de imágenes de los jugadores y recuerdos añejos del club. Un lugar de culto al Newcastle, donde muchos seguidores ‘magpies’ terminan sus cervezas cinco minutos antes del inicio de los partidos para desfilar hacia el campo en comitiva gritando ‘Get into them’. Esta vez el rival era el Manchester United y la noche resultó gratificante y explosiva, por la garra del equipo, el triunfo y un éxtasis final con el gol del suplente Osula, tras jugar con 10 jugadores durante 45 minutos.
Su fiel afición es la fuerza del Newcastle, gane o pierda. En la noche del miércoles les tocó ganar, tras un mes de febrero muy difícil, lleno de derrotas y malos momentos. Pero ha sido siempre así en su historia, con pocos éxitos, aunque sea reciente su título en la EFL Cup, con el muy respetado Eddie Howe en el banquillo, lo que provocó el delirio en la capital del noreste inglés, bañada por el Tyne, distinguida por su vieja historia industrial con el impresionante Victoria Tunnel y la pujante zona modernizada de Ouseburn Valley, un oasis cultural y social cerca del centro de Newcastle. ‘We are a city, a whole population. We are Newcastle United’ ‘(Somos una ciudad, un pueblo entero. Somos el Newcastle’). Así es su sentimiento, resumido en los cánticos en St James’Park, mientras derrotaban al United. Presumen de ser una ciudad con un solo club, y aquí todos son del Newcastle United, por eso esa pasión es la energía del club.
El Barça ya conoce bien lo que se encontrará el martes en Newcastle, al que ya ganó en septiembre, pero deberá enfrentarse ahora a un rival muy crecido en su entusiasmo, reforzado en coraje y determinación, tras su clasificación para los octavos de final de la Champions League, y ahora por ese gran triunfo colectivo frente a un United de Carrick al que le cortaron la imbatibilidad de siete partidos. Bastó ver el delirio final y la vuelta de honor de Howe y sus jugadores, ovacionados por resistir en inferioridad durante todo el segundo tiempo tras la expulsión de Ramsey, con un vigor que enloqueció el St James’ Park, que terminó cantando el himno de Gala en las fiestas, ‘Freed from desire’, con las gradas enardecidas. Incluso Carrick elogió el carácter de su rival: “El Newcastle merecía ganar, y me duele decirlo, pero así fue”.
Audacia bajo presión
“Ha sido una de las emociones más fuertes que he sentido en mucho tiempo", se sinceró después el técnico local, un Eddie Howe muy feliz. Lo necesitábamos, hemos estado en una racha difícil, perdiendo partidos que no debíamos. La mentalidad colectiva para defender fue un gran paso adelante”. Ha jugado el Newcastle todo el mes de febrero bajo la presión de tres derrotas consecutivas en su campo en la Premier, algunas de ellas injusta, y con las dudas de resolver cómo llenar el vacío dejado por la marcha de su gran estrella, Alexander Isak, un golpe muy duro del que todavía se está reponiendo, y que ha provocado su irregularidad durante los seis
primeros meses. Entretanto, Howe sigue tratando de encajar a los fichajes, Woltemade, Wissa, Elanga, Thiaw, Ramsey y un Aaron Ramsdale convertido el martes en una de las estrellas de la victoria, tras brindarle la oportunidad en la portería, por delante de Nick Pope. Las tres intervenciones decisivas de Ramsdale, a remates de Mainoo, Yoro y Zirkzee, le dieron al entrenador la razón.
Retener a Tonali
No se discuten en St James’ Park las decisiones técnicas de un Howe que devolvió la felicidad a Newcastle-upon-Tyne, al romper el maleficio y ganar la EFL Cup el pasado año, el primer título inglés de los ‘magpies’ en 70 años. Más de 200.000 personas, casi la ciudad entera, lo celebró en Town Moor, el gran pulmón verde a las afueras de la ciudad. Lo que vino después nadie lo previó. El adiós de Isak abrió grietas de hielo en la escalada prevista de este Newcastle con capital ‘árabe’, y en eso está el club ahora, en poder seguir alimentando las ilusiones que provocó la llegada en 2021 de la inversión del Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudí, entre el cielo de la lucha con los seis grandes clubs ingleses y el fuego de los problemas internos, como la necesidad de construir un nuevo estadio en los terrenos de Leazes Park, para el que ya hay una planificación realizada. Pero también en la necesidad de retener a sus estrellas, como Anthony Gordon, Bruno Guimaraes, ahora lesionado, o el italiano Sandro Tonali. A él le canta la afición ‘Sandro, olé, olé’, convertido en otro ídolo tentado por los grandes clubs ingleses. Identificado plenamente, el propio jugador ha negado su marcha, pero solo la idea de que Tonali haga lo mismo que Isak provoca gran inquietud en Tyneside. El Newcastle no puede igualar los salarios que ofrecen los seis grandes clubes tradicionales y no tiene aún su prestigio histórico.
Lo que sí juega a favor de este Newcastle imprevisible es el respeto que impone en su campo. Sabe contrarrestar a los rivales y le gusta jugar los partidos en St James’ Park al máximo de revoluciones, con sus inicios frenéticos de ataque y el impulso de esa afición tan especial. Antes de jugar frente al Barça, tendrá otra ocasión de reafirmar ese ímpetu en el partido de FA Cup de mañana, frente al Manchester City, y lucir sus dos referentes: la intensidad y, sobre todo, el orgullo ‘magpie’, que le inyectan sus seguidores con su grito retador: ‘We are Newcastle United’.