El Burnley, penúltimo clasificado en la Premier League, tiene muy complicada la permanencia ya que, a seis jornadas del final, se encuentra a seis puntos del Nottingham, 17º clasificado y primer equipo que actualmente elude el descenso.
Por si la situación no fuera de por sí desesperada, el Burnley recibió una noticia que complica aún más su misión imposible. La Federación Inglesa (FA) ha suspendido con dos partidos, uno en suspenso, a su entrenador, Vincent Kompany, tras ser acusado de mala conducta por sus protestas al árbitro Darren England durante el encuentro del 30 de marzo en Stamford Bridge ante el Chelsea (2-2). Además, ha sido multado con 11.700 euros. El técnico belga fue expulsado en el minuto 40.
Roja y penalti
En concreto Kompany vio la tarjeta roja por protestar un penalti señalado a su defensa Lorenz Assignon, que además vio en esta acción la segunda amarilla dejando al Burnley en inferioridad.
Kompany empezará a cumplir su sanción este sábado ante el Brighton en Turf Moor. El segundo partido queda en suspenso hasta el 31 de diciembre, por lo que si no reincide hasta esa fecha no deberá cumplirlo.
Admisión y disculpa
"El entrenador admitió que su lenguaje y/o comportamiento en el minuto 40 del partido fue inadecuado y/o abusivo y/o insultante hacia un árbitro y/o cuestionó la integridad de un árbitro", precisa la FA en un comunicado.
Tras el encuentro, Kompany aseguró que "el nivel del arbitraje en la Premier League no ha sido lo suficientemente bueno", aunque días después reveló que, tras el partido. acudió a la caseta del colegiado para disculparse por las palabras que le dirigió.


