Tras el anuncio de Luis Campos como asesor, el PSG espera atar pronto a Zidane. Christophe Galtier era el elegido ante la dificultad de traer al ex del Real Madrid, pero parece que las negociaciones con el marsellés van por buen camino. El anuncio, sin embargo, no es inminente. Hace meses que Qatar, dueño del club parisino, quiere a Zinedine como relevo de Pochettino, aunque ante los rumores de estas últimas horas se ha apresurado a desmentirlo. El entorno del francés también.
El entrenador argentino, de vacaciones, espera que el PSG le notifique una destitución que aún no se ha producido. Aunque el dinero no ha sido nunca un problema en París, puede que la indemnización a Pochettino y a sus ayudantes alcance los 20 millones de euros, una cifra a tener en cuenta y que el club asume como parte del proceso de renovación que está obligado a afrontar después de una temporada marcada por la eliminación en Champions.
En la recámara espera Zidane, que hasta hace poco estaba casi descartado por dos motivos. El primero, por su pretensión de ocupar el banquillo de Francia después del Mundial. La incertidumbre de qué pasará con Deschamps, sin embargo, condiciona y mucho a su toma de decisión. La segunda, ser aficionado del Marsella. Esa era otra de las cuestiones morales a las que se enfrentaba, pero de acuerdo con RMC Sport, Zidane y el PSG están cerca de darse la mano.
