El árbitro turco Halil Umut Meler afirma que "no perdonará" al presidente del Ankaragücü, Faruk Koca, tras propinarle un puñetazo en la cara en el terreno de juego instantes después de pitar el final de un partido el pasado 11 de diciembre.
Koca entró corriendo al campo y atacó a Meler después de que el Ankaragücü concediera el gol del empate (1-1) en el minuto 97 en el partido de la Super Lig turca ante el Rizespor.
Primera entrevista tras el incidente
Meler, que sufrió heridas y una fractura menor, abandonó el hospital dos dias después con un ojo hinchado. Ahora, en la primera entrevista que concede tras el terrible incidente, asegura a la prensa turca que "no, no le perdoné [a Koca], no le perdonaré".
"La persona que hizo esto me dio un puñetazo, me desplomé y caí al suelo. Pero las patadas mientras estaba en el suelo serán algo que nunca olvidaré para el el resto de mi vida", confiesa Meler al diario Hurriyet en alusión a los directivos del Ankaragücü que le patearon.
"Por eso, en conciencia, nunca perdonaré. No perdonaré de ninguna manera, nunca perdonaré a quienes lo hicieron ni a quienes lo provocaron. Lo digo específicamente: no perdonaré a quienes lo provocaron ni a quienes lo hicieron", reitera Meler.
El árbitro internacional, que dirige partidos de la Super Lig desde 2015. sostiene que "nadie debería provocar a los árbitros, cada uno hace su trabajo".
Las causas del problema
Y sobre las causas de la agresión que sufrió Meler reflexiona: "Se dice que el problema es la falta de educación. No, hay formación en arbitraje que no está disponible en las empresas corporativas. Por eso creo que hay que animar a los árbitros. Creo que también están cansados de algunas cosas. Siempre decimos presión, presión. No sólo yo, ellos también tienen una familia".
Koca está en prisión preventiva junto a otras dos personas y la Federación Turca de Fútbol le ha inhabilitado de por vida de cualquier actividad relacionada con el fútbol. Además, el Ankaragücü ha sido multado y deberá jugar cinco partidos como local sin público.


