El 'laboratorio' de Emery

FRIDAY PREMIER

El trabajo táctico del técnico vasco en los entrenamientos ha mejorado el rendimiento de Douglas Luis y Olie Watkins, dos de los puntales en el gran rendimiento del Aston Villa

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Unai Emery, en un partido del Arsenal

Marc Atkins / Getty

En el complejo de entrenamiento de Bodymoor Heath, en las afueras de Birmingham, la intensidad describe los movimientos de los jugadores del Aston Villa. En un clima alegre y motivador, Unai Emery (Hondarribia, 1971 ) ordena ejecutar ejercicios técnicos y tácticos que ensaya repetidamente. Convencido de que nada debe quedar al azar, y en que se juega como se entrena, así es el ‘laboratorio’ de Emery en Birmingham

Es su forma metódica de trabajar, obsesivo en el perfeccionamiento, para poder controlar todos los detalles. Con esos conceptos ha logrado en pocos meses una trayectoria positiva de resultados que ha colocado al Villa en el séptimo puesto de la Premier, a sólo seis puntos del tercer lugar que comparten Newcastle, Tottenham Hotspur y Manchester United.

El porte silencioso, trabajador y nada vanidoso de Emery continúa ganando la aprobación de los más apasionados seguidores del Villa, con los que ya ha llegado a tener cierta complicidad cuando siempre les saluda mirando a la grada del Holte End. Allí, en la tribuna sur del histórico estadio de Birmingham, se ubica ese sector más ruidoso y radical de la afición ‘villian’, que no tuvo compasión con Steven Gerrard, cuando las cosas se torcieron y el equipo cayó a los últimos lugares. La llegada de Unai Emery ha acabado siendo un acierto para los propietarios del club, el egipcio Nassef Sawiris y el estadounidense Wesley Edens, aunque tuvieron que convencerle con un contrato irrechazable: casi seis millones de euros por temporada.

La energía que transmite la personalidad de Emery ha sido un impulso en el sorprendente Aston Villa. Además de buen estratega, si algo es el técnico vasco es un buen motivador, que sabe sacar partido de los jugadores. Emery no habló a su llegada de salvar al equipo, sino de ganar un trofeo y devolver al club a las competiciones europeas. El cambio inmediato de inercia y mentalidad, junto a los buenos resultados, ha hecho que afición ‘villain’ se esté volcando ahora con la nueva etapa. Los sueños de jugar en Europa ya no son un imposible.

Trabajo específico con Watkins

La conexión Emery-afición era lo más difícil en Birmingham, singular como foco comercial y económico, y también por su pasión futbolística. Es la segunda ciudad inglesa tras Londres, con más de un millón de habitantes en la zona urbana y casi cuatro en el área metropolitana. El Aston Villa es su referente, pero había quedado anclado en aquel memorable éxito en la Copa de Europa de 1982. El club respira ahora un entorno ideal para crecer y para un entrenador como Emery, amante de los desafíos, pero dolido por no haber podido triunfar en su primera experiencia inglesa con el Arsenal. Allí duró solo 18 meses y su método no conectó como sí lo ha hecho en Birmingham.

Su segunda experiencia en el fútbol inglés supone un reto personal, y está empeñado en llevar de nuevo al Aston Villa a la élite europea, a partir de la próxima temporada. En la radical transformación del equipo ha habido muchos jugadores destacados, como el portero internacional argentino Emi Martínez, o los centrales, Tyron Mings y Ezri Konsa, o el fichaje del catalán Alex Moreno, que ya es titular fijo, como explosivo lateral izquierdo. Pero quizá las verdaderas claves del éxito y de los buenos resultados han sido el delantero inglés Ollie Watkins y el líder en el mediocampo, el brasileño Douglas Luis, que ahora tiene libertad de acción y se ha consagrado por su visión de juego.

La asociación entre los remates de Watkins y los pases de Douglas Luis es un logro de Emery, con un juego de contragolpe letal, uno de los mejores de la Premier. Y no es fruto de la casualidad, sino de un trabajo individual específico. Nada más llegar a Birmingham, Emery dialogó con Watkins y le encomendó un trabajo específico en los movimientos de desmarque. El atacante inglés ha recibido consejos sobre todos sus movimientos en el campo y también sobre su preparación física. El efecto ha sido inmediato. Llevaba solo dos goles en los 14 partidos antes de que Emery reemplazara a Gerrard. Desde noviembre ha logrado 9 y el Villa es el tercer equipo en sumar más puntos, tras el Arsenal y el Manchester City.

Como tampoco es casualidad que Douglas Luis haya logrado dos goles directos de córner, lo que podría pensarse que es fruto de la suerte, pero nada más lejos de la realidad. Al final de cada sesión en la zona de entrenamientos de Bodymoor Heath puede verse al exjugador brasileño del Girona trabajando los lanzamientos con Austin MacPhee, asistente de Emery, repitiendo una y otra vez los saques de esquina. Muchos van bien dirigidos, y algunos acaban en la red. Las instrucciones y los ensayos siempre se acompañan de largas sesiones de vídeo. A Emery le gusta revisar los partidos del Aston Villa con su equipo de colaboradores y resaltar las fortalezas y debilidades en cada actuación de sus futbolistas.

Trabajo duro y específico en la sombra, dedicación individualizada, análisis táctico motivador y mucha insistencia en las jugadas a balón parado han puesto al Aston Villa como uno de los mejores equipos de la segunda vuelta de la Premier.

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