Hasta hace tres jornadas, con 21 partidos disputados, el Ibiza había ganado sólo cinco encuentros en LaLiga SmartBank. Estaba a cinco puntos por encima del descenso y el consejo de administración optó por destituir a Juan Carlos Carcedo.
Tres encuentros después, las victorias se elevan a ocho, el descenso quedará como mínimo a 10 puntos y el play off de ascenso está ahora a 3, con un Girona, eso sí, con un partido menos. El equipo ha hecho en este tiempo el pleno de victorias. Con goles y espectáculo.
El 'hacedor' de tal milagro responde al nombre de Paco Jémez, el técnico elegido para resucitar al equipo. Un conjunto que cuenta desde la llegada del técnico sus partidos por victorias: 1-2 en Fuenlabrada, 6-2 al Alcorcón y un rotundo 0-5 en Málaga.
13 goles a favor y 3 en contra y una tendencia alcista que permite a los seguidores ibicencos soñar con lo que sería un logro histórico: primero, meter la cabeza en la lucha por el ascenso, ya sea directo (un hito en estos momentos que parece casi imposible) o vía play off; y segundo, dar el salto a LaLiga Santander siete años después de su fundación y tras pasar de la Regional Preferente de Ibiza-Formentera a la división de plata con tres ascensos en este tiempo.
Jémez, tras pasar como entrenador por Alcalá, Córdoba en dos etapas, Cartagena, Las Palmas en dos ocasiones, Rayo también en dos épocas, Granada y México (Cruz Azul) ha vuelto a irrumpir con fuerza en LaLiga española. Y fiel a su estilo (lo dijo en su presentación: "No renuncio a nada. Se debe jugar alegre. Vamos a intentar ser más valientes. Queremos que la gente que nos venga a ver se lo pase bien"), es el hombre milagro de este Ibiza que sueña despierto.


