Subdirector

Toca poner freno a la FIFA

Raphinha ha sido la última estrella que se ha lesionado en un amistoso disputado durante una fecha FIFA de selecciones. Unos parones que le cortan el rollo a los aficionados porque detienen las competiciones domésticas y que dejan en vilo a los clubs porque aumenta el riesgo de que sus cracks se lesionen. Durante más de una semana los seleccionados cambian de técnicos, de preparadores físicos, de médicos, de fisioterapeutas, de cocineros, de campo de entrenamiento y hasta de cama. Además, se ven sometidos al imperio de las federaciones, que tratan de exprimir el limón montando ‘bolos’ allá donde más les pagan. Sólo hay que ver a dónde tuvo que ir Raphinha con Brasil: a Boston. Ahora el Barça se queda sin él cinco semanas y es posible que reciba de FIFA 145.000 euros como compensación. Parece una broma. ¿Qué precio tiene perderlo para cuartos y unas hipotéticas semifinales de la Champions?

Los clubs sufren las lesiones pero no se unen para pactar una postura conjunta ante FIFA, UEFA y el resto de federaciones. En el Barça hay quien maneja una idea: que las selecciones sólo puedan convocar a un jugador para el 60% de sus partidos. Y las federaciones que elijan cuándo les llaman. Sería una forma de protección. Lo que es un disparate es dejar a tus cracks a los designios de la FIFA de Infantino, el que le entregó a Trump el Premio de la Paz que no le dio la Academia Sueca. Esto ya no es el Virus FIFA, es una pandemia y urge actuar. Ah, y si Raphinha se ahorra un sprint en el descuento de un amistoso, no pasa nada. Quien tiene galones debe saber usarlos.

Mostrar comentarios
Cargando siguiente contenido...