
Sin quiniela y sin Bernabéu
Han pasado 56 años desde que Carmen Arce ‘Kubalita’, la portera pionera de la selección española y sus compañeras, disputaran el primer partido internacional femenino en Murcia ante Portugal. Las autoridades consintieron a regañadientes que el encuentro se jugara, aunque sin el escudo (no estaban reconocidas). Era su primer partido y el NO-DO de la época emitió una crónica insultante: fueron ridiculizadas, les enfocaron las piernas y las despreciaron por profanar un deporte de hombres. Fue en 1971 y Carmen encajó cinco goles.
Estamos en 2026 y la sensación es que el fútbol femenino se mueve con lentitud. El pasado 8 de marzo se reivindicaba el Día Internacional de la Mujer, una fecha en la que el sindicato AFE recordaba el derecho de los clubs femeninos a entrar en la quiniela. Al menos un partido en cada jornada, una cuota que parece poco ambiciosa que choca con la pretendida igualdad anunciada.
La lucha para reivindicar la presencia del fútbol femenino en la quiniela empezó hace siete años. La primera vez que apareció un partido femenino fue en 2017, un Atlético de Madrid-Athletic. En 2020 el Congreso aprobó la reforma de incluir el fútbol femenino en el cada vez menos popular boleto. Se dio un plazo de seis meses para hacer realidad la propuesta, pero el proyecto se perdió en un cajón.
A finales de 2025 el presidente del CSD, José Manuel Rodríguez Uribes, anunció que los partidos femeninos iban a entrar por fin en la actual temporada 2025-26 junto con los partidos masculinos. El anunció no solo fue recibido como una buena noticia deportiva, sino que tuvo un tratamiento de conquista simbólica, cultural y económica. Pero a falta de siete jornadas para el final de la Liga F , la aplicación del decreto está en el aire.
Mientras tanto, clubs y la Liga F desconocen si llegarán a tiempo los 5 millones que sustituirán las ayudas anuales estatales desde que existe la Liga profesionalizada.
El fútbol femenino tiene dificultades para mostrar su evolución en infraestructuras y en competitividad aunque no son los tiempos de ‘Kubalita’.
La jefa de la sección Femenina de Falange y José Luis Pérez Payá prohibieron aquel partido sin precedentes en La Condomina. Un político de la época hizo ver a los dirigentes que había 3.000 personas en el campo y que podían provocar un conflicto que diera mayor realce y publicidad al partido, explicó Carmen.
Las diferencias en la Liga F son incuestionables. Aitana ha alzado su voz discrepante en la misma línea. La tres veces Balón de Oro y tres The Best FIFA tiene suficiente autoridad: “Solo dos equipos han dado pasos gigantes en los últimos años, el Barça y la selección; no hay una infraestructura clara para que el fútbol femenino siga creciendo. Necesitamos una Liga que enganche y que sea competitiva”, ha dicho en diferentes foros para añadir: “Hace años que lo pedimos y no llega. Estoy cansada de alzar la voz y que no sirva para nada”.
El Madrid no avanza. La mayoría de equipos que juegan la Champions y los que están experimentando un crecimiento en la Liga F abren las puertas de sus coliseos para captar familias y aficionados de todas las edades. Este movimiento aperturista choca con la intransigente postura de Florentino de abrir el Santiago Bernabéu, un paso que el propio presidente ha condicionado a que el equipo femenino gane el primer título.
Se asegura en la entidad de Florentino impuso esa condición para incentivar la competitividad de las jugadoras pero también está extendida la versión de que un club como el Madrid ha hecho poco para acercar sus figuras a los aficionados.
“Nos lo merecemos, simplemente por el hecho de que todos los grandes estadios se están abriendo y está habiendo una gran respuesta. Que el mejor estadio del mundo abra para que juegue su sección femenina va a hacer que nosotras peguemos un ‘boom’ en visibilización”, declaraba hace dos meses Athenea en ‘Canal Pasión por el Deporte’, la jugadora más representativa por sus convicciones madridistas.
El icónico 2-6 del pasado jueves en Champions agranda la distancia entre el Barça y el Real Madrid (23 a 1). El paso a semifinales del equipo de Pau Quesada es una utopía y la Liga, con diez puntos de desventaja, se podría decantar este domingo en el Alfredo Di Stéfano.
El Barça nunca se dejó engañar por su superioridad y ha tenido la virtud de preparar escrupulosamente todos los Clásicos. La afición adora a las jugadoras de Pere Romeu, pero ¿le convendría un Madrid más poderoso y equiparable para discutirle la Liga y afrontar al máximo nivel a sus peores rivales en Champions
Réquiem por el campo de la calle Galileo: el
Sants inicia su largo exilio
La UE Sants fue fundada en 1922 tras la fusión del Internacional y el CE Sants y las entidades ciclistas Club Ciclista Sants y el Velo Club de Sants. El campo de la calle Galileo, construido un año antes, fue trascendental para que el recinto se convirtiera durante cinco décadas en la segunda casa de los vecinos y aficionados del club del barrio. El primer partido se disputó ante el Europa el 22 de mayo de 1922 (2-1) y el último el 16 de febrero de 1964 ante el Girona (1-1), un partido que llenó de tristeza la popular barriada. El histórico campo de los verdiblancos se llenaba los domingos hasta que fue derruido para construir la Avenida de Madrid. Empezaban años de destierro para la UE Sants. Seis días después se organizó una gran despedida con orquestas, vuelo de palomas, el paseo de la bandera del club y el desfile de jugadores y directivos. Después dio inicio un partido de veteranos entre el Sants y el Barça. El peregrinaje ha sido (y es) interminable: Sarrià, L’Hospitalet, Nou Sardenya, campos del Barça, La Bàscula, Julià de Capmany, Magòria y actualmente Energia (Zona Franca).