Bartomeu habla de todo: la herencia, la salida de Messi, Laporta y los juicios
FC BARCELONA
"No fue una mala herencia. Está totalmente condicionada por el Covid. La situación deportiva y económica eran buenas, creciendo y con ingresos. La pandemia hace que caigan los ingresos en 500 millones", aseguró el expresidente del Barça
"Messi pidió irse pero le dije que no porque era nuestro activo más importante y una de las principales fuentes de ingresos. Yo no podía darle la carta de libertad", destacó
"Fui el único que pidió a la jueza del 'caso Negreira' que no entregara la documentación del Barça al Madrid, que lo solicitó hace unos meses", recordó

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Barcelona
Josep Maria Bartomeu, presidente del FC Barcelona entre enero de 2014 y octubre de 2020, concedió una entrevista en 'El Matí de Catalunya Ràdio' donde hizo balance de su etapa al frente del club azulgrana y de la actualidad, tras el triunfo de Joan Laporta en las elecciones. Bartomeu quiso salir al paso de las acusaciones de haber dejado una mala herencia y lo achacó a las demoledoras consecuencias económicas que supuso la pandemia en 2020.
POR QUÉ HABLA AHORA
"He estado en silencio desde el momento en que dimití en octubre de 2020 porque, una vez que el presidente hace el trabajo que debe hacer, es mejor pasar a un segundo plano. Pero es verdad que últimamente, tanto por la herencia, después de cinco años todavía se habla mucho de mí, como por la campaña, ha vuelto a salir mi nombre. He pensado que quizá es mi momento de explicarme porque es la manera de que alguien entienda qué sucedió y ese tema tan famoso de la herencia, que no es tan grave como se dice".
VICTORIA DE LAPORTA
"Claramente esperaba que ganara. Los socios del Barça queremos un equipo de fútbol que gane, que nos guste, y lo más normal es que sigan los que están en el poder. No tengo ningún tipo de relación con él. La última vez que coincidimos fue en las elecciones de 2015, las gané y no vino a felicitarme".
EL DEBATE SOBRE SU HERENCIA
"No fue una mala herencia. Es una herencia que tiene cosas buenas y otras no tanto, pero que está totalmente condicionada por el Covid. En aquel momento el Barça era un club que estaba en una situación deportiva y económica buena, creciendo y con ingresos. El Covid hace que caigan los ingresos y que, en las temporadas 2019-20 y 2020-21, el Barça se vea afectado con 500 millones de euros menos, lo que hace que la economía del club sufra las consecuencias. Me preocupa el tema del fair play financiero; el Barça, en 2021, infló las pérdidas, no sé con qué objetivo. Inflar las pérdidas y no reconocer que la pandemia había tenido un impacto en el Barça de 500 millones de euros ha hecho que perdiéramos el fair play, a pesar de que LaLiga hizo un informe avisando de este impacto. Se habría podido mantener. Las palancas no dejan de ser una pérdida de activos, y estas no han ido a reducir la deuda".
LA MARCHA DE NEYMAR COMO ESPOLETA
"La masa salarial se dispara a raíz de la salida de Neymar; nos lo roba el PSG pagando la cláusula. A partir de ahí empezamos a sufrir para que otros jugadores no emprendieran la huida y porque los clubs estado y la Premier League tienen mucha fuerza económica. Nuestro rival era la Premier por la fuerza económica que tenían. Y a raíz de eso, hay ciertas renovaciones que hacemos para evitar que algunos jugadores se marchen. Más que los sueldos, hacía falta subir las cláusulas. La cláusula de rescisión de Messi la pasamos de 400 a 700 millones; aumentamos también las de Alba y Busquets para evitar que hubiera tentaciones de otros clubes por llevarse el talento".
EL PODER DE MESSI, EL BUROFAX Y SU SALIDA
"Todo el mundo habla del poder de Leo cuando estaba en el Barça, pero Messi no decidía fichajes ni entrenadores; no tenía privilegios. Fuera de la parte deportiva, no decidió nunca nada. En agosto de 2020, cuando Messi pide marcharse, yo le digo que no porque es nuestro activo más importante y una de las principales fuentes de ingresos. Yo no podía darle la carta de libertad y además tenía contrato. Creo que lo entendió y por eso siguió. Él pensaba que habría una nueva directiva al cabo de unos meses que le renovaría el contrato. Su sorpresa es cuando llega el momento de renovar y lo despiden".
EL LEGADO COMO PRESIDENTE
"Ser presidente del Barça no es fácil. A lo largo de la etapa hicimos muchas cosas. Cuando se habla de la herencia, no se habla de la patrimonial: hicimos el Estadi Johan Cruyff, hicimos La Masia, hicimos muchos polideportivos, compramos terrenos, empezamos a sacar adelante el Espai Barça con permisos y arquitectura, la herencia deportiva con muchos títulos".
LA GESTIÓN DEPORTIVA ACTUAL
"Lo mejor que se ha hecho en los últimos años es fichar a Flick y hacer un equipo que también es parte de la herencia, porque de esta plantilla actual de 23 jugadores, 10 o 11 proceden de nuestra etapa. Flick ha hecho un gran trabajo y es una muy buena elección por parte de Laporta, pero todo lo demás no me acababa de gustar".
EL 'CASO NEGREIRA'
"Cada uno ha defendido su periodo por el caso Negreira. En mi caso, estoy investigado hasta 2018, cuando decidimos prescindir de los servicios de Javier Enríquez. Fui el único que pidió a la jueza que no entregara la documentación del Barça al Madrid, que lo solicitó hace unos meses. No me parecía justo que el Madrid viera la documentación más interna del club. Lo de los informes arbitrales es algo que muchos clubs hacían, no solo el Barça".
EL 'BARÇAGATE'
"El objetivo de la contratación de Nicestream para la monitorización de redes comenzó en 2017, cuando se marcha Neymar y a raíz de lo que sucedió con el referéndum del 2017 en Cataluña. El Barça siempre ha tenido mucho cuidado y seguimiento de los medios tradicionales; en cambio, no teníamos ningún control ni sabíamos qué pasaba en las redes sociales y las conversaciones que había. Nicestream servía para ver qué pasaba en las redes y cuál era la conversación; a partir de ahí, el equipo de comunicación podía tomar estrategias para proteger la reputación del Barça. No pagué por el bien de mi reputación".
LAS OBRAS DEL SPOTIFY CAMP NOU POR LIMAK
"Me sorprendió mucho que el Barça otorgara la construcción del nuevo estadio a una empresa turca, cuando en Catalunya y en el Estado hay grandes constructoras que tenían una gran licitación y llevaban años con proyectos. El nuestro surge a raíz del referéndum de 2014. El presupuesto era de unos 830 millones de euros y ahora llevamos más de un año y medio de retraso. Nosotros queríamos modificar la primera grada para que fuera más vertical; ahora encuentro que queda muy lejos y ya genera problemas de visión. Nuestro proyecto era menos costoso y las dimensiones del estadio eran las adecuadas para aquel momento".

