El Barça aprende a sobrevivir a los partidos feos
FC BARCELONA
Rayo, Newcastle, Athletic o Espanyol, días en los que el marcador ha ido por delante del juego en 2026


- Xavier Muñoz
Periodista
Jugar habitualmente bien es un objetivo; jugar siempre bien, una utopía. Por eso la condición verdaderamente diferencial de los equipos campeones es obtener marcadores positivos el día en que no están especialmente inspirados. En lo que va de año natural, el FC Barcelona ha sacado ya adelante varios partidos en los que su nivel de juego no ha sido el que ha convertido a este equipo de Hansi Flick en una experiencia visual agradable incluso para el espectador imparcial. El domingo, ante el Rayo Vallecano en el Spotify Camp Nou, se dio uno de esos casos en que vencer y deleitar no van de la mano.
Las cuatro paradas providenciales del portero azulgrana Joan Garcia evitando goles cantados son el síntoma más claro de esta percepción. El Rayo lanzó tres córners más que el Barça y dio la sensación, sobre todo en la segunda parte, de estar mucho más cerca de su mejor nivel que el equipo local. "Era muy importante sacar los tres puntos. No fue nuestro mejor día, pero es que ellos hicieron un gran partido. Cuando ves todos los partidos que hemos tenido en el último mes, aprecio mucho este resultado", analizó Flick, técnico azulgrana.

Ya en Newcastle, en el partido de ida de los octavos de final de la Champions League, el Barça hizo un ejercicio de supervivencia para obtener un empate (1-1) que le permitió encara la vuelta en el Camp Nou sin necesitar proezas. Fue el miércoles pasado y el 7-2 final habla por sí solo que ahí sí, marcador y juego fueron de la mano. Una semana antes, en Saint James' Park, el Newcastle superó al Barça en eso que se ha dado en llamar "sensaciones" en los análisis futboleros de los últimos años. Lo refrendaron estadísticas como los remates (16 a 10) y los córners (9 a 4) como indicador de llegadas a zonas de peligro.

En San Mamés, ante el Athletic, el Barça volvió a hacer un ejercicio de supervivencia que le llevó a ganar un partido al que llegó castigado físicamente por el conato de remontada en la semifinal de Copa ante el Atlético, tan espectacular en fútbol como insuficiente en el objetivo de clasificarse (3-0 a favor en Barcelona contra el 4-0 de Madrid). En Bilbao, las estadísticas ofensivas simplemente igualaron a la baja el rendimiento de dos equipos cansados por el estrés copero (2 tiros a portería por bando), pero al final acabó decidiendo un gol de Lamine Yamal (0-1) y la capacidad de sufrimiento del Barça para no dilapidar esa ventaja.

Otro partido del que el Barça supo sacar rédito estando más lejos de su mejor nivel que su rival fue el primero del año, 3l 3 de enero en Cornellà-El Prat. El Espanyol remató más veces que el Barça a portería (8 a 6) y con ocasiones más claras, pero entre la puntería de Dani Olmo y Robert Lewandowski y otra noche portentosa del guardameta Joan Garcia los 3 puntos se los llevó el equipo azulgrana (0-2). Como dijo en un alarde de sinceridad Flick este domingo tras el Barça-Rayo, "para eso lo fichamos".
En el primer tramo de la temporada en curso, entre agosto y diciembre de 2025, el Barça también superó partidos farragosos en Liga, como el Levante-Barça (2-3), el Barça-Real Sociedad (2-1), el Barça-Girona (2-1) y en la 'fase liga' de la Champions League, lo logró frente al Newcastle (1-2) y contra el Eintracht de Frankfurt (2-1).
Noviembre y diciembre de 2024 fue todo lo contrario
De hecho, eso de ganar partidos feos en un equipo que habitualmente gana bonito, fue ya una asignatura que, al final del curso pasado, fue aprobando, con victorias sufridas que sirvieron para ganar la Liga. En los meses de abril y mayo de 2025, los triunfos ante Leganés (0-1), Mallorca (1-0) y Valladolid (1-2) serán felizmente recordados por el culé por ser triunfos, no por ser bonitos.
Hay que echar la vista atrás y hacer memoria recordando el peaje que pagó el Barça inicipiente de Flick en un inicio de Liga 2024-25 que combinó auténticos festivales de fútbol coronados con marcadores rutilantes, con el 0-4 en el Bernabéu ante el Real Madrid de máxima referencia, con derrotas en partidos desagradables que pudieron haber costado caro de no ser por una mala racha posterior de los rivales por el título.
Entre noviembre y diciembre de 2024, el Barça se estrelló casi consecutivamente ante la Real Sociedad (1-0), Celta (2-2), Las Palmas (1-2), Betis (2-2), Leganés (0-1) y Atlético (1-2). En todos ellos, salvo en el último partido citado, el equipo azulgrana sacó un marcador acorde con su juego. Por eso, ganar esta clase de partidos feos es una cualidad de campeón. Lo que hay que evitar, por supuesto, es que jugar mal se convierta en costumbre.
