Primero, el Barça
Opinión
Estamos mejorando como entorno. Antes, quejarse de los árbitros era una excusa nuñista, ahora parece una aceptada justificación que, de tan utilizada, suena a artimaña para tapar los errores propios de gestión. Y más después de un 4-0.
Por mucho que las últimas decisiones arbitrales hayan perjudicado al Barça, los jugadores no pueden percibir de sus dirigentes que cuando ganan es porque son muy buenos y cuando pierden es culpa de los colegiados. Sin autocrítica ni exigencia no hay mejora. Suerte que Flick, el más sensato, dice que, en los últimos partidos, el nivel de los árbitros ha sido tan bajo como el del equipo. Sin enmienda no habrá éxito y es preferible darse cuenta a tiempo que seguir con una venda en los ojos.
En clave electoral, hay que agradecer a todos los precandidatos que hagan tantas y tan buenas propuestas. Qué privilegio ser socio de un club democrático que no es propiedad de un magnate. Victor Font hace un diagnóstico certero y expone un proyecto muy trabajado. Marc Ciria destaca por su discurso de modernización económica y tecnológica del club. Y Xavier Vilajoana demuestra un gran conocimiento de la parte deportiva. Son complementarios, y podrían propiciar la unión del barcelonismo y la reconciliación pendiente con Messi.
Dado que coinciden en la necesidad de profesionalizar y modernizar la gestión del club, deberían plantearse si, pensando primero en el Barça, es mejor pactar y servir desde dentro, aunque renunciando a la primera línea, que beneficiar al inmovilismo e irse para casa. Esto no es como la política que, tras la derrota, la oposición sigue teniendo voz y voto en el parlamento.
