La libreta de Rijkaard
Todo el mundo se acuerda de la libreta de Van Gaal, ese que adelantó la defensa al centro del campo para enfrentarse al Valencia del ‘Piojo’ López en la Champions y cayó con estrépito. También se nos llena la boca hablando de los parabienes de Guardiola y la intensidad de Luis Enrique, pero nadie se acuerda del Barça de Rijkaard. Más allá del efecto Ronaldinho, haríamos bien en recordar que el holandés ha sido el único entrenador del presente siglo que ha sido capaz de concebir un Barça con solvencia defensiva. Por mucho que el VAR sea una vergüenza, no podemos estar quejándonos de los árbitros porque una vez más hagan lo que siempre han hecho. Si queremos ganar algo hay que cerrar de una vez la defensa y dejar de fallar ocasiones imperdonables.
En la era Rijkaard (2003-2008) podíamos pasar 120 minutos contra el Milan y ganarle unas semis defendiendo un 0-1. En aquella defensa jugaban Puyol, Márquez, Edmilson, Sylvinho o Belletti, con escuderos como Motta, Van Bommel o Deco. Defensas y medios defendían. En este Barça, los laterales fallan, a los centrales les falta contundencia y los centrocampistas apenas defienden. Por eso los rivales entran por banda, centran al segundo palo para ponerla atrás y sus medios llegan solos al remate. Delante jugaban Ronaldinho, Eto’o, Messi, Giuly y Larsson como recambio. Hoy la delantera se queda seca mientras ‘Lewy’ apura sus últimos laureles. El Barça de Flick se parte por el centro y deja de jugar compacto sin Pedri. Haría bien el alemán en retocar sus esquemas para apuntalar la defensa y exigir precisión delante
