La multitud de lesiones es un tema multifactorial. Señalar al responsable de la preparación física, Julio Tous, y al de los fisioterapeutas, Raúl Martínez, sería lo fácil pero son profesionales de enorme prestigio y amplia trayectoria. No puede ser que el año pasado fueran genios porque los jugadores volaban y este año sean un desastre porque hay media plantilla en la enfermería. Más bien es la consecuencia de no haber hecho una buena pretemporada. Flick ya se quejó a Laporta de la accidentada gira por Asia, con viajes largos e incómodos, temperaturas altas y excesiva humedad, que impidieron los entrenamientos óptimos. Las cargas del verano no han sido las mismas que la temporada pasada. Un grupo de jugadores se queja de que este año no hay tantos entrenamientos de fuerza pero es que la infinidad de partidos y la acumulación de minutos de los teóricos titulares obligan a que las sesiones sean de recuperación. Hay pocas rotaciones porque la plantilla es demasiado corta. La convocatoria de jugadores del filial debe ser selectiva y planificada y no para rellenar. El inhumano calendario y la mayor intensidad con la que se juega exigen disponer de casi dos plantillas para dosificar el esfuerzo.
Los internacionales también tienen su responsabilidad porque algunos han forzado demasiado con sus selecciones. Y con este panorama, Laporta quería cargarles con un viaje de 18 horas para jugar en Miami y ahora pretende que disputen un amistoso en Perú, en plena temporada, para compensar las taquillas perdidas por la improvisación de los partidos en el Johan.