Sin alma

El Barça fue un equipo sin alma en el Bernabéu. Más allá de Flick, que en algún momento ha sacado algo de carácter, no se percibe a nadie en el equipo con galones de liderazgo. Esto se nota sobre el campo. Estuvo bien De Jong, protegiendo a Lamine. Pese a la derrota, la satisfacción que nos queda es haber estado en nuestro lugar mientras el Madrid demostró no saber ni ganar. La actitud de Carvajal, Vinicius y Courtois fue deplorable. Penosa imagen como colofón de un partido que centra las miradas de todo el mundo. 

En lo futbolístico, tenemos el consuelo de que pensar que el peor Barça estuvo a punto de empatar. De los árbitros no hace falta hablar porque también se retratan ellos mismos. En estos momentos difíciles, agravados con la baja de Pedri, sería partidario de no venirse abajo, sin dejar de buscar los motivos de tantas bajas. En el punto de mira puede estar ese cuerpo de preparadores físicos fichados por Deco y el peaje de tantos internacionales aportados a la selección. 

A partir de ahora, la hoja de ruta habla de supervivencia hasta que vuelvan los puntales del equipo. Por lo pronto, en la media iría probando un doble pivote con Casadó y Bernal, con De Jong y Fermín como interiores. Delante, cuando esté listo, Raphinha y Lamine, con los delanteros Ferran y ‘Lewy’ en la recámara. Lo que no acierto a resolver, es el problema de la defensa. Si fuera posible fichar en invierno… Hasta que no vengan tiempos mejores, habría que recuperar el espíritu de equipo para no descolgarse de una Liga y una Champions que se presumen complicadas.

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