
Después de Miami ¿cuándo se cancela la Supercopa en Arabia?
La presión de los jugadores con su minihuelga de quince segundos, la influencia martillo del Real Madrid, la diplomacia subterránea de Florentino Pérez y la injerencia del CSD ha terminado con el sinsentido de un partido de Liga en Miami. Una vez hemos dicho adiós al Villarreal-Barça en Estados Unidos, ¿por qué no acabamos con los tres partidos de la Supercopa de España que se disputan en Arabia Saudita? ¿O es que, en este caso, no es un menosprecio para los aficionados al fútbol español? ¿O es que los jugadores no se quejan de tener que empezar el año pasando cinco días seguidos fuera de casa? ¿O es que a España ya le va bien blanquear países con un déficit democrático tan flagrante que los derechos humanos son meros aviones de papel?
En la Supercopa, no nos engañemos, la Real Federación Española de Fútbol saca una pasta que le alegra las cuentas, hay tres equipos (Real Madrid, Barça y Atlético) que siempre tienen unos ingresos extraordinarios que no tendrían si jugasen la Supercopa en Mestalla o en La Romareda y el tinglado está montado bajo un solo lema: "Toma el dinero y corre”.
¿Y los valores? ¿Y los aficionados? Les importa un pito el ambiente en la grada, las sillas vacías y el fútbol de kilómetro cero. El invento perpetrado por Luis Rubiales y Gerard Piqué sigue ‘sub iudice’ y, más pronto que tarde, tendrán que dar explicaciones sobre las comisiones que se derivaron de este montaje, ideado por un futbolista que entonces estaba en activo. Llevamos tantos años ya con la Supercopa en Riad, en lugar de Riazor, que va a ser ya una tradición difícil de cortar. El tema es el de casi siempre, en las grandes películas, “show me the money”. Enséñame la pasta.