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Marc, que no estamos tan mal

El FC Barcelona y Ter Stegen cerraron bien una guerra que no hacía más que enturbiar una relación de muchos años donde siempre ha imperado la comprensión mutua. Porque el portero ayudó al Barça difiriendo salario, cierto, pero antes el club fue muy comprensivo con él. Como cuando se decantó por el alemán cuando echó el famoso pulso ‘O Bravo o yo’ que acabó con el chileno, ganador de dos Ligas y un Zamora, haciendo las maletas para contentarlo. Ya apuntaba maneras con 24 años. Ese año, Marc se había reunido con Pep Guardiola, técnico del City, por si acaso tenía que buscarse la vida. Revelador. 

Los últimos meses lo habrá pasado mal viendo que el Barça se decantaba por fichar a Joan Garcia y a Szczesny, elecciones que le dejaban sin portería. Unas decisiones con mucha lógica si se tiene en cuenta que desde 2021 se ha sometido a tres operaciones de rodilla y a dos en la zona lumbar. Como para no fichar portero. 

Al negarse a firmar el permiso para remitir el informe de su lesión a LaLiga, con todo el ‘fair play’ que hay en juego, el club le abrió expediente y le retiró la capitanía. Mano de santo, porque vio la luz, recapacitó, rectificó y la afición se lo premió en el Gamper. 

Con las aguas ya calmadas, ve cómo el PSG deja a Donnarumma, su portero campeón de Europa, fuera de la lista de la Supercopa porque a un año de acabar contrato no ha renovado. Un meta que fue decisivo para ganar la Champions y que es el único portero nominado al Balón de Oro. Han ido a cargárselo sin remilgos. Conclusión: Marc, que no estamos tan mal.

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