Casi tres semanas después del inicio de la pretemporada el Barça mantiene intacta la ilusión y transmite la misma energía con la que terminó la exitosa temporada pasada. Y con goleadas: tres goles en el primer partido, siete en el segundo... Es cierto que no hay que sacar conclusiones de forma precipitada, pero ver al equipo azulgrana con este hambre invita al optimismo. Con independencia del once que esté en el campo, el equipo responde. El único lunar para mí en este arranque guarda relación con Ter Stegen y el tema de la capitanía. A raíz de su operación puede que su situación quede un poco en un segundo plano, pero el debate de la capitanía que se ha creado es, para mí, estéril. Él ya era el capitán del Barça y ahora, porque haya tenido que pasar por el quirófano no creo que tenga que dejar de serlo. Insisto, es un debate innecesario, algo completamente ficticio. Un capitán en un equipo de fútbol es una figura importante porque representa al grupo, pero tampoco es tan trascendente. En nuestra época, por ejemplo, en las últimas temporadas Alexanko no era titular, pero en cambio seguía siendo el capitán del equipo porque ejercía de líder. Llegados a este punto, habrá que ver qué sucede. Si el voto es abierto, Ter Stegen seguirá siendo el capitán. En cambio, si el voto es secreto, puede pasar de todo.
Dicho esto, volvamos al fútbol. La gran ventaja de este equipo es que todos los nuevos que se han incorporado están funcionando, y para mí esto es un gran acierto de Flick, que ha logrado una comunión entre toda la gente del staff técnico que es muy difícil de lograr. Por eso un tema menor como la capitanía de Ter Stegen no debe perjudicar el buen ambiente dentro del grupo.
Rashford ya había demostrado que es un jugador de mucho nivel, desde fuera parecía que su castigo era más por un tema más extradeportivo que deportivo, así que lo dejo en manos de Flick, que es quien mejor ha sabido sacar partido de sus jugadores. Con Lewandowski en el once, lo lógico es ver al inglés en la banda, pero si no está el polaco, lo veo jugando de delantero centro, aunque ahí tendrá también la competencia de Ferran Torres, que ahora se ha ganado jugar en ese sitio si no está Lewy. Además, Ferran está más acostumbrado a jugar en espacios reducidos que Rashford, más habituado al contragolpe y necesitará unos meses para acoplarse más
El año de la consolidación
En la segunda temporada de Hansi Flick al frente del banquillo del FC Barcelona, al margen de ver si el equipo es capaz de repetir los éxitos del primer curso habrá que estar muy pendientes de si los jóvenes que despuntaron en el estreno del alemán en el Barça son capaces de dar un paso más adelante. Este debe ser el año de la consolidación de los Lamine, Cubarsí, Balde e incluso Eric Garcia, que también se reivindicó demostrando que puede ser útil para este equipo y un elemento polivalente en el esquema de Hansi.
Será el año de su consolidación, pero puede que haya nuevas sorpresas con los que vienen por detrás. De momento, Roony Bardghji, Dro o Jofre Torrents, por poner algunos ejemplos, han logrado ser protagonistas en estos primeros partidos. Todavía no los he visto lo suficiente para tener ya una opinión definida de cada uno de ellos, pero una vez más la juventud tiene una ventaja. Al ser un poco inconscientes, al tomarse el fútbol como un juego más que como un trabajo, aportan mucho y son capaces de ser irreverentes sin notar la presión que quizá años atrás pasaba más factura. Al margen del sueco, que viene del Copenhague, el resto son de la casa y evidencian que La Masia tiene una salud de hierro y es una fuente inagotable de talento.