Un jugador del FC Barcelona logró en la madrugada del miércoles certificar su pasaporte matemático para el Mundiald e 2026, que se disputará en EEUU, Canadá y México, y otro la acaricia con los dedos. Raphinha participó en el 1-0 de Brasil sobre Paraguay y su selección ya está matemáticamente clasificada, mientras Araujo lo está virtualmente con Uruguay tras la victoria por 2-0 sobre Venezuela, que deja a la celeste en el cuarto puesto, con seis puntos de margen sobre el séptimo, que da acceso a la repesca, y siete sobre el octavo, que es el primero del grupo de la CONMEBOL (de diez equipos) que supone la eliminación definitiva.
A Uruguay le queda recibir a Perú en el Estadio Centenario y visitar Chile en la última jornada, las dos selecciones que ocupan el penúltimo y el último lugar, respectivamente. Sólo Perú conserva una remotísima posibilidad de meterse en la repesca. Se jugarán esas jornadas en el parón de septiembre.
Araujo jugó los 90 minutos frente a Venezuela y enjuagó el mal sabor de boca que le había dejado el partido anterior, frente a Paraguay, en el que salió retratado en los dos goles que supusieron la derrota por 2-0 frente a Paraguay del pasado viernes.
Por su parte, Raphinha sí certificó definitivamente su pasaporte para el Mundial con la Brasil de Ancelotti, que se impuso a Paraguay. Ambos están ya de vacaciones tras una temporada muy intensa y con el horizonte deportivo situado ya en el 13 de julio, cuando está previsto que se reemprenda la actividad deportiva del primer equipo en Sant Joan Despí.


