
Con todos, contra todos
La final de la Copa del Rey en Sevilla contra el Real Madrid ha desatado una auténtica locura colectiva, efecto concierto de Lady Gaga en Barcelona elevado a la enésima potencia: todos quieren decir ‘yo estuve allí’. Reúne los ingredientes para ser un plan perfecto; un Barça que engancha, enamora, apasiona y divierte, contra un Real Madrid aparentemente vulnerable, épico pero inconsistente. Está tan animado el barcelonismo que sueña con el ‘doblete’: final de Copa y Champions contra el Real Madrid, con la coletilla de que ganarle la final europea a los blancos eliminaría de un plumazo las copas que llevan de ventaja. Todos están con el Barça de Flick, el tipo que ha unido al barcelonismo.
Laporta quiso en un acto de la Fundació abrazar públicamente a Flick y darle las gracias por haber devuelto la alegría al barcelonismo. Su efecto es similar al que provocó Ronaldinho en el campo, Flick desde el banquillo ha puesto orden, cordura, cordialidad, fútbol y esperanza. El entrenador está haciendo su trabajo sin atender ni a ‘ismos’ ni a imposiciones del entorno, ha entendido mejor que nadie lo que necesita el equipo y el club, trabaja con la ilusión de un niño y ha animado al barcelonismo a soñar. Flick va de cara, cuando algo no le gusta lo dice, pero por encima de cualquier otra cosa defiende al grupo y evita que el ruido desestabilice.
Flick no quiere enemigos. Quiere contar con Dani Olmo y Pau Víctor, y necesita blindar el vestuario para que nada le afecte. Celebró la decisión del CSD de atender el recurso del club blaugrana y poder seguir contando con ambos jugadores pero lo que querría de verdad es evitarse esos sustos que afectan a la salud emocional de un vestuario que aspira a todo. Flick no quiere victimismos sino justicia. No quiere que ayuden al Barça pero menos aún que lo perjudiquen. Su mentalidad germana le exige que todo sea profesional, que cada uno cumpla con su trabajo. Todos. Porque él lo está haciendo. Las triquiñuelas no van con él. Flick quiere contar con todos para que el contra todos sólo sea en el campo.