Si Leo Messi no era mejor que Cristiano Ronaldo, ahora la película, desde los foros del madridismo, va de que Lamine Yamal no mete goles. El chaval, con sólo 17 años, lo dijo claro al término del magnífico Atlético de Madrid-FC Barcelona: “Marco goles en los partidos importantes”.
No se explica la obsesión del madridismo en desmerecer a este muchacho que fue la pieza clave para la victoria de España en la Eurocopa. Su gol en rosca a Francia y la cara de incredulidad que le quedó a Kylian Mbappé fueron la imagen del torneo. ¿Y el gol en el Bernabéu? ¿Recuerda aquel zambombazo por la escuadra? ¿O el tiro colocado a la cepa del poste izquierdo de Thibaut Courtois en la final de la Supercopa de España en Arabia Saudí…? Son otros momentos que deberían reprimir comentarios negativos, despectivos o tóxicos.
Todo en Lamine está resultado tan perfecto que parece un sueño. Esperemos que evite las lesiones graves. Los jugadores en formación física y que pasan de su adolescencia –a Lamine le faltan dos años ‘teen’– a adultos suelen tener complicaciones. Le pasó a Messi, y a tantos jugadores… Ansu, Gavi, los más recientes, sufrieron además lesiones muy graves. Esperemos que Lamine sobreviva sus primeros años sin contratiempos importantes.
Lamine es la gran estrella del universo fútbol. Lo es. Simplemente. Florentino Pérez vuelve a sufrir su pesadilla de Blancanieves. ¿Quién es el mejor?, se dice cada día ante el espejo, y el espejo le responde a Florentino que el mejor es un chaval de Mataró, de 17 años, que juega en el Barça.
Creo que el Real Madrid hará una super ofensiva económica por Yamal. Si no la hacen los blancos, la hará algún jeque. Será interesante ver cómo se desarrolla esta historia y ver cómo el jugador traza esa trayectoria de éxito que ya ha comenzado y que puede ser legendaria.
Sigo pensando que Lamine debe mantenerse entre algodones. No hay que darle el 10, de momento, y hay que asesorarle muy bien. El jugador se ha deslizado en el escenario de las marcas como un guante de seda. Solo hay que ver cómo viste, los anuncios que protagoniza y las marcas que son ya parte de su jornada habitual. El lujo se ha acercado a Lamine con la intensidad de las super estrellas. Es un tema complejo de asumir a esa edad.
Es entendible que su poder adquisitivo sirva ahora y de forma inmediata para mejorar la vida de su entorno familiar y para iniciar de forma sólida un conglomerado comercial que puede llegar a ser inmenso. Para ello, no sólo deberá tener buenos asesores y alejarse de los codiciosos y ambiciosos especuladores que pueblan el mundo del fútbol, deberá actuar con paciencia y teniendo muy en cuenta su edad. No veo con buenos ojos que un muchacho de 17 años se convierta tan pronto en una valla publicitaria global.
Por otro lado, la figura de Lamine ensalza por completo la idea de Josep Lluís Núñez de poner en marcha La Masia, sin duda la mejor maquinaria futbolística de la historia, que no sólo ha sido capaz de generar los mejores jugadores del mundo, a un bajísimo coste, sino que también ha logrado crear un modelo de fútbol que sigue enamorando. Cuando juega el Barça, el fútbol se enriquece, cuando juega el Barça, el fútbol maravilla. Joan Laporta debería homenajear a Núñez.
Veremos cómo termina esta temporada y los partidos de La Roja. Arrancar los tres puntos y el ‘goal-average’ en el Metropolitano fue increíble, pero lo mejor de este año no serán los títulos, si llegan; lo más laudatorio está siendo el camino. Veamos cómo evoluciona el equipo, y en particular Lamine, pero lo más importante ahora es proteger a este futbolista que aun siendo patrimonio del Barça lo es ya de todo el planeta fútbol