Hansi Flick está introduciendo matices al sistema y al juego clásico del Barça. Su primera aportación fue la aplicación de un fuera de juego milimétrico que le ha dado resultados notorios, como los 21 goles anulados. Y ahora toca la utilización del 'falso 9' para cubrir los descansos de Lewandowski. El resultado es una goleada tras otra con Ferran Torres como principal estilete.
Ante el Valencia, a partido único en los cuartos de final de la Copa del Rey, Flick volvió a dejar en el banquillo a Lewandowski. En las rotaciones, el técnico rehuyó del recambio natural de utilizar a Pau Víctor (no jugó ni un minuto) y tiró de nuevo de la fórmula de un sistema sin delantero centro. Jugando así, el Barça volvió a ser un vendaval.
Hasta ahora, Flick ha recurrido a esta fórmula en cuatro ocasiones, con un bagaje de 4 triunfos por goleada y 22 goles a favor. La primera vez fue ante el Mallorca, también con Ferran Torres en punta. El encuentro se resolvió con un claro 1-5 a principios del mes de diciembre. Ante el Betis, en la Copa, el técnico volvió a usar esta fórmula pero con Olmo como delantero centro. El Barça volvió a firmar una manita, un 5-1 demoledor.
Y llegaron los dos encuentros frente el Valencia, el apabullante triunfo en LaLiga por 7-1 y el reciente en la Copa con un claro 0-5, con tanto en Montjuïc de Ferran Torres y un 'hat trick' en Mestalla del delantero valenciano.
Con este estilo, Flick consigue que el Barça juegue con más espacios y no con un jugador estático como el ariete polaco. Eso representa que todos los jugadores de ataque puedan cubrir esta posición desconcertando a la defensa rival. No sólo entra Ferran sino también Raphinha, Lamine, Gavi, Olmo o De Jong. Una excelente alternativa para paliar la ausencia de un jugador como Lewandowski que lleva 30 goles en los 35 partidos disputados.


