Como ya hemos venido contando, el CSD es la última vía deportiva que le queda al FC Barcelona para conseguir que le otorguen la cautelar y autoricen la inscripción de Dani Olmo y Pau Víctor después de que el pasado sábado LaLiga y RFEF, conforme al convenio de coordinación vigente y recientemente renovado hasta el 2029, se lo denegaran.
Una negativa que ambos organismos justifican en una nota conjunta que, aún cuando el club azulgrana reúne desde ayer los requisitos de control económico, no se ha concedido "el visado previo, ni la licencia definitiva solicitada por el FC Barcelona para los jugadores Daniel Olmo Carvajal y Pau Víctor Delgado de acuerdo con la interpretación literal de los artículos 130.2 y 141.5 del Reglamento General de la RFEF que impiden que un jugador cuya licencia se cancele, pueda en el transcurso de la misma temporada, obtener licencia en el mismo equipo del club al que ya estuviera vinculado." Licencia cancelada el pasado 31 de diciembre a las 23:59 horas dado que entonces no reunía estos requisitos que habrían permitido ampliar la licencia de ambos jugadores que concluía el último día del 2024.
Se espera que sea mañana martes cuando el FC Barcelona remita el escrito al CSD solicitando la medida cautelar. Medida que está en manos del presidente, José Manuel Rodríguez Uribes, y que el Barcelona va a argumentar especialmente en torno al artículo 130 del Reglamento electoral sobre las licencias: "Un/a futbolista podrá estar inscrito/a en un solo equipo de un club, sin posibilidad de ser dado de baja y alta por el mismo en el transcurso de la misma temporada, salvo caso de fuerza mayor o disposición reglamentaria. Asimismo, en el trascurso de la temporada, no podrá estar inscrito/a y alinearse en más de tres distintos”.
El equipo azulgrana considera que puede tratarse de una causa de fuerza mayor, además de que no es una norma aplicable a este caso en cuestión. Veremos qué postura adopta el CSD. Más cuando todo lo que suponga inicialmente apoyar esta medida implica ir en contra de normas que ha aprobado el propio CSD por su Comisión Directiva. Lo mismo sucede en cuanto al convenio de coordinación que existe entre una Federación y Liga Profesional.
Convenio que, como ya explicamos en MD, es la patronal quien tiene todas las competencias para el visado de las licencias y la RFEF quien las valida finalmente. Es más, en el mismo convenio que ya explicamos el pasado 1 de enero en MD, deja claro que es la patronal a quien corresponde "la realización de las funciones materiales de comprobación de los requisitos de carácter económico administrativos fijados por la reglamentación de LaLiga para poder emitir una licencia profesional de un club perteneciente a LaLiga. En tanto que no se emita el visado previo de LaLiga, la RFEF no podrá expedir la licencia”. Medidas de control económico que también deben ser aprobadas por el propio CSD en Comisión Directiva.
Por último, y dentro del citado convenio Liga y RFEF, también se recoge, como ya expusimos días atrás, que "solo en caso de que hubiera conflicto entre las partes a la hora de la validez de una licencia ya sea provisional o definitiva, el órgano competente para resolver será el CSD”. Situación que no se da en este caso de Dani Olmo y Pau Victor, después de la respuesta unánime de ayer sábado por parte de sendos organismos. Todo esto refleja el complicado escenario al que se enfrenta el FC Barcelona para intentar lograr pasado mañana martes, coincidiendo con el primer día hábil de la semana, que el CSD le conceda una medida cautelar sobre ambas licencias.


