El basket blaugrana cayó ante el Madrid en las semifinales, en el Palau, y sumó una nueva decepción a una de las peores temporadas del Barça en toda su historia. Nunca se había producido en un año que coincidieran que fútbol y basket no lograran ningún título y que el Madrid de fútbol hiciera un doblete de Champions y Liga. Grimau no compitió en la temporada post Jasikevicius y Mirotic, con Navarro y Cubells al frente del baloncesto blaugrana, y el Real estará en la final de la Liga Endesa, como también acudió a la Final Four. El Barça brillante de las seis Ligas de la temporada pasada ha encadenado decepciones en esta campaña para olvidar. En el Palau, el Barça estuvo a punto de forzar el cuarto partido pero la descalificación -muy polémica- de Vesely fue evidentemente un golpe para el equipo de Grimau, que vio cómo a los blancos no le señalaban a Tavares la primera falta hasta el tercer cuarto.
Quien sí cumplió fue Rafa Márquez, que llevó al Barça Atlètic a ganar al Ibiza en el primer partido del playoff de ascenso a Segunda División, con un gran gol de Guiu. Falta la vuelta y una segunda eliminatoria, pero el equipo está cumpliendo las expectativas depositadas en un año en el que muchos jugadores han subido además al primer equipo. El mexicano está haciendo un buen trabajo y vale la pena destacarlo en un contexto de malas temporadas en los dos grandes deportes del club.