El icónico dorsal '10' no tendrá dueño esta temporada en el Barça. Desde Maradona hasta Messi fueron diversos los cracks de talla mundial que lo llevaron, como Romario, Rivaldo, Riquelme o Ronaldinho. Su último propietario fue Ansu Fati, quien tuvo la valentía de ponerse el '10' a la espalda tras la salida de Leo. Un gesto valiente y toda una declaración de intenciones en aquel momento, pero que acabaría pesándole demasiado. Este año ese dorsal no lo llevará nadie.
Joao Félix pudo elegir el '10' pero el portugués se inclinó, no sabemos si por decisión propia o bien aconsejado, por el '14'. Otro número mágico en el ecosistema azulgrana siempre vinculado a la figura de Johan Cruyff. Pero no vestirá el '10'. Parece que nadie ha querido cargar con ese peso.
El club ha querido que Ansu juegue más minutos este año, ya que con Xavi no los tenía garantizados. En el Brighton cogerá experiencia en una liga potente como la Premier y la idea es que deje atrás el fantasma de las lesiones. El jugador es consciente de que su regreso al Barça se producirá si vuelve a convertirse en aquel chico descarado, letal y lleno de magia que un día maravilló al Camp Nou con solo 16 años.
En enero llegará otro delantero, el brasileño Vítor Roque. Pero el '10' del Barça parece estar reservado para Ansu Fati. Ojalá sea así.