Final de mes. Cierre de mercado de verano. A medianoche, por fin, Xavi sabrá qué plantilla le queda hasta el mes de enero. Quería a Messi y se fue Dembélé. Quería a Busquets y no llegó Zubimendi. Suspiraba por Bernardo Silva y, por suerte de todos, surgió Lamine Yamal. En el club donde no hay dinero, se le paga el contrato entero a Mirotic para que se vaya, se ficha a un jugador para el Barça Atlétic de 2,5 millones, y se paga un millón al Joventut, contante y sonante, para liberar a Joel Parra. Hasta aquí, en el ámbito deportivo, nada nuevo, más allá de constatar que Jorge Mendes parece ya el nuevo Mateu Alemany.
Donde el socio se ha perdido, se ha rendido, anda adormilado o le importa un comino, es en el tinglado societario de los nuevos productos Barça y las consecuencias de las operaciones de vendas de activos. Las famosas palancas que tenían que servir para fichar y para inscribir son una agonía para el club y ni tan siquiera se puede afirmar que sea pan para hoy y hambre para mañana. Ni el pan de hoy no llega, si Laporta y el tesorero Olivé tienen que volver a avalar personalmente para poder traer cedido a Joao Cancelo. No llega el pan, ni tampoco las explicaciones claras y transparentes al socio.
En nombre de lo que dicen que los compromisarios aprobaron en Asamblea (y quizás no es exactamente lo que se votó y aprobó), se creó Barça Studios, el club se guardó la mayoría de acciones y dejó que Socios.com y Orpheus entrasen en el negocio. Llegado el momento, los ‘partners’ del Barça, que tenían que aportar 200 millones, no pueden desembolsar la cantidad pendiente y, de pronto, se revende la palanca Bridgeburg Invest, nueva marca comercial de Barça Vision, que ya no es Barça Studios, por 120 millones. Ahora entran, como socios salvadores, Libero Football Finance y Nipa Capital, ¿todo muy fácil, cierto? Pero, ¿alguien entiende dónde estará el negocio en la estrategia Web3, en el BAR Fan Token, en el Metaverso y en las criptomonedas? ¿Por qué tenemos que tener la sede de otra nueva sociedad, Barça Media, en los Países Bajos? ¿Qué intentamos obtener sacando Barça Media, que engloba todo el negocio digital, a cotizar en bolsa a través del Nasdaq? ¿Por qué confiamos la operación a Thomas Middelhoff, conocido por sus desfalcos, chanchullos y años de prisión? ¿Por qué ningún otro club está haciendo lo del Barça? ¿Somos los más listos de la clase... o las más pardillos? ¿Estamos vendiendo patrimonio a socios no fiables y arriesgando por encima de las posibilidades? ¿Sin un director general en el club y con un presidente abogado, quién toma estas decisiones de tanta trascendencia económica? ¿Quién? ¿Por qué hemos pagado cuatro millones a una empresa croata para que nos buscase, a la desesperada, estos nuevos colegas que nos saquen del atolladero?
Laporta contó este verano que “hemos hecho un progreso considerable en los entornos digitales que hacen que nuestros activos se conviertan en un hub creativo que impulsa la marca del FC Barcelona hasta unos niveles únicos en el mundo”. Ojalá. Si es así, seguro que en la Asamblea no los contarán con un relato de cuento de hadas y un ‘power point’ que estamos dispuestos a tragar.
Pero la gran duda es si, con todo ello, estamos hablando de alta ingeniería financiera o solo es la enésima patada a seguir. Pelotazo y ‘palante’. La única certeza es que estamos viviendo una gran ficción, pensando que el club sigue siendo propiedad de los socios. Y lo peor es que no existen auténticos mecanismos de control. Y, lo más alucinante, que ya incluso nadie los reclama. Ni socios, ni oposición, ni entorno, ni los medios de comunicación. Así pues, barra libre.
ME HA GUSTADO
Willy Hernángomez encandila en el Mundial
Los abonados al Palau, que seguimos la Liga ACB y la Euroliga con pasión, sabemos virtudes y defectos de un montón de jugadores que pasan cada temporada para enfrentarse al Barça. Los que no seguimos tanto la NBA, en cambio, no estamos al día del rendimiento de algunos jugadores que solo repescamos cuando juegan con sus respectivas selecciones una competición internacional. Así, en el presente Mundial de baloncesto, los culés estamos muy atentos a Willy Hernángomez, el nuevo pívot que llega para sustituir a Sanli, tras sus ocho años en la NBA. Y lo que estamos viendo en el jugador madrileño nos ilusiona. Especialmente en ataque, la agilidad con la que mueve sus 2,11 le hace muy difícil de parar dentro de la pintura. Su facilidad anotadora cerca, o muy cerca, de la canasta le convertirá en una ‘rara avis’ en el Barça de los últimos años. Ante Costa de Marfil, 22 puntos en 22 minutos y MVP del encuentro. Ante una defensa mucho mejor, como la de Brasil, 14 puntos en 20 minutos. Muchas de esas canastas, machando el aro, para asegurar y para dar espectáculo. Va muy bien en el rebote en ataque y tiene capacidad de liderazgo. Es un jugador serio, que protesta poco, que se mueve mucho y que es un profesional de pies a cabeza. Enorme fichaje para el proyecto de Roger Grimau.
NO ME HA GUSTADO
¿Y el minuto de silencio por Luis Suárez?
Segunda jornada de Liga. Barça-Cádiz. Es el primer partido en casa de la temporada y el reencuentro del equipo campeón de Liga con su afición, después del verano. El escenario es nuevo, Estadi Lluís Companys, y las tradiciones se mantienen. Antes de empezar el encuentro, por megafonía se anuncia que se va a guardar un minuto de silencio por los socios del Barça que fallecieron durante la última temporada. Perfecto. Pero cuando uno se pone de pie y ve a los jugadores de ambos equipos cogidos sobre el círculo central, piensa automáticamente que van anunciar también el minuto de homenaje por Luis Suárez. El futbolista que obtuvo el primer Balón de Oro de la historia del Barça murió el pasado 9 de julio y, un mes después, era la ocasión para que la afición culé le rindiera el tributo. Pues no. Incomprensiblemente, pero no. Ni una palabra sobre Luis Suárez, ni media mención por los altavoces, ni una sola imagen en el único video marcador que hay en Montjuïc. Por decirlo como lo hubiera dicho el propio Suárez, “manca finezza”.
MALA LECHE
1. El Manchester United quiere a Todibo, el Wolverhampton quiere a Santi Bueno. A ver si el que los fichó por el Barça tenía mejor ojo para los centrales de lo que dijo la crítica especializada.
2. Juan Núñez, el base de España que está maravillando en el Mundial con solo 19 años, era del Madrid... y no le renovaron. Si en el Barça se nos escapase una perla así, caerían chuzos de punta sobre el Palau.
3. Observé, atónito, que cerca de un tercio de los aficionados que asistieron al Barça-Cádiz, se mantenían sentados durante el minuto de silencio. Hasta hace nada, en el Camp Nou, prácticamente todo el mundo se ponía de pie por respeto al difunto. ¿En un verano ha llegado la moda de la mala educación?
4. Si lo de la primera etapa de la Vuelta a España en Barcelona, con las luces del recorrido apagadas en noche cerrada y oscuridad absoluta, llega a pasar con Ada Colau en la alcaldía, el ruido mediático hubiera sido tremendo. Con Collboni se ha corrido un tupido velo. En cualquier caso, pésima imagen de la ciudad.