El Barça necesitaba un Gündogan

El Barça necesitaba un Gündogan

Ha habido movimientos armados por el este de Europa estos días, esperemos que pronto se estabilice la situación y vuelva la calma. No hay otra manera de vivir bien que hacerlo en paz.

En nuestra casa no ha habido revolución pero tampoco pasa nada. Esta semana parece que se ha cerrado el fichaje de Gündogan, que no deja de ser un campeón de Europa reciente. Creo que es un tipo de futbolista que necesita el Barça en el centro del campo. Jugador con llegada y con tiro de media distancia, porque ahora mismo, si no es entrando dentro del área, no hay nadie que chute. De todas formas, yo pensaba que la cantera del Barça estaba en el Johan Cruyff y resulta que en los últimos tiempos el proveedor viene de Manchester, es decir, Eric Garcia, Ferran Torres y Kun Agüero, que no pudo casi jugar, y ahora Gündogan. Ojalá funcione mejor que los otros y que los técnicos del Barça abran el panorama de búsqueda de jugadores hacia otros lugares.

Sigue marcando goles Vitor Roque, que da la impresión de que tiene un futuro muy alto pero primero habrá que pagarlo y segundo que el jugador se adapte al fútbol europeo. Es una apuesta que no se puede perder.

Esta semana se ha celebrado el hecho insólito de que el Barça ha conseguido seis títulos de Liga en las diferentes competiciones de sus equipos profesionales. Es un mérito indudable y orgullo de toda la culerada. Es como la culminación de un trabajo que se viene haciendo desde hace años, y si en su momento denunciamos operaciones abultadas y extrañas en otras presidencias, en fichajes del primer equipo, también ellos son responsables positivamente de los éxitos actuales. A cada uno lo suyo. Si como parece va a bajar la inversión en las secciones, esto tardará mucho en volver a ocurrir, porque en el deporte profesional se trata de hacer las cosas bien, saber de deportistas y tener dinero para traerles. Ya en otra época había equipos, clubs, como ejemplo el Atlético de Madrid, que eran un baluarte en balonmano. Les llegaron los problemas y el equipo desapareció, y así unos cuantos más.

Estuve esta semana con un grupo de amigos por las costas de Galicia, situados en Padrón, llegamos hasta las islas Cíes, que son una maravilla, el faro de Finisterre, en la punta de la Costa da Morte, que da miedo mirar de arriba a abajo lo que puede pasar con el mar embravecido. Y allí no quieren hablar de fútbol porque el Deportivo está en Segunda B. Es una lástima para los seguidores encontrarse en esta situación después de tantos años y encima ha ascendido el Racing de Ferrol, que es el rival en todo. Les queda el consuelo, te cuentan los de allí, de que el Celta ha fichado a Rafa Benítez y confían que el excelente y experto entrenador pueda llevar la tranquilidad a Vigo, aunque en esto del fútbol nunca se sabe.

A Lendoiro ya se le pasó lo de Rivaldo

Iniciamos el viaje con una misa en la Basílica de Santiago, impresionante, con el botafumeiro en marcha, nada que ver con el Botafumeiro que suele visitar nuestro presidente con amigos y familiares, pero en directo te asombra. Por momentos parece que le van a cortar la cabeza a alguien. Yo por si acaso me puse a un lado. Estuvimos en las Islas Cíes, que os aconsejo visitar, porque además de la tranquilidad son una maravilla de paisaje. No pude ver al amigo Lendoiro, ya no está enojado por lo de Rivaldo, porque casaba a uno de sus hijos, pero sí hablé con él un rato de los problemas del Depor y le animé a que volviese. Me dijo que había pasado su hora y que con los propietarios era inviable un acuerdo. Un gran presidente que hizo enorme un club con las oficinas en un primer piso en una plaza de A Coruña, con una secretaria y él, que por las noches, cuando se iba, cerraba personalmente la luz. Y aún y así peleaba contra Barça o Madrid. Un espectáculo.

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