Después de presumir durante años de su fichaje, Florentino Pérez y el Real Madrid se quedaron estupefactos porque Mbappé, simplemente, no quiso jugar en el Bernábeu. Todo lo contrario que Lewandowski, que apostó de forma enérgica por el Barça –quizá le sobraron algunas declaraciones– y ha acabado vistiéndose de azulgrana. En los dos casos, los jugadores impusieron su voluntad. Esta es la gran carta del Barça para hacerse con Koundé. Mientras tengan asegurado el ‘sí’ del central, su absoluta predisposición, el Barça siempre irá por delante del Chelsea, por mucha oferta oficial que haya efectuado. Al Sevilla le interesa el mejor cheque pero también contar con el visto bueno del francés para cerrar la operación. Ya le pasó al Leeds y Raphinha acabó cumpliendo su deseo. Esta es la gran palanca del Barça, que los jugadores quieran venir más allá de declaraciones absurdas como las de algunos directivos del Bayern. El prestigio culé es centenario e indestructible