Novedad muy importante para el Barça y sus abonados. Se ha acabado la excedencia. Se vuelve a la normalidad prepandémica y, por consiguiente, dentro de un mes el club cobrará, a todos sus abonados, la butaca de la temporada 2022-23. Todos los abonados sin excepción, los 83.500, pasaremos por caja. Buena noticia para las arcas del Barça y, también, para el equipo que tendrá más apoyo y más gente en las gradas. Por lo tanto, en el próximo mes de agosto habrá 26.238 socios que volverán a un Camp Nou al que acudieron, por última vez, el 7 de marzo de 2020. Ese día, ante la Real Sociedad, Setién era el entrenador, Bartomeu era presidente y Messi, capitán del equipo, marcó de penalti el gol de la victoria. Nadie podía saber, en ese momento, que ese Barça del que se han contado calamidades y se han dicho barbaridades, iba líder en la jornada 27, dos puntos por encima del Real Madrid, 11 por delante del Sevilla y 13 por sobre del Atlético de Simeone. Menos podíamos sospechar, en ese momento, que esa sería la última vez que veríamos a Messi en directo.
Esos 26.238 abonados que se acogieron a la posibilidad de pedir excedencia sin tener que contar si era por miedo al contagio, por ahorro económico, simplemente por pereza, o porque no podía especular con el ‘Seient Lliure’, volverán a su butaca 30 meses después. Es decir, no habrán visto ni un solo día a Koeman en el banquillo y todavía no habrán visto jugar a Pedri o Gavi en directo. Ni tampoco al Barça de Xavi con Laporta en el palco como sumo pontífice. Pero la emoción deberá ser reencontrar a los 57.262 fieles que no le han fallado al equipo y saludar a sus vecinos de butaca, de quien no saben casi ni el nombre, y con quien se han abrazado a cada gol durante muchos años. Los que durante la dura temporada 2021-22 hemos ido al campo, durante todos los partidos, hemos echado de menos al vecino de atrás aunque insulte a los jugadores propios, al que siempre llega en el minuto cinco y te obliga a levantarte del asiento para dejarle pasar e, incluso, al cenizo que cuando ganamos por 2-0 y nos hacen un contragolpe siempre masculla un “ay, que avui patirem” (ay, que hoy vamos a sufrir).
El día que los 26.238 abonados de la excedencia vuelvan al estadio -si en agosto están de vacaciones ya volverán en septiembre, porque después de dos años y medio ya no vendrá de un mes- también vamos a hacer recuento de supervivientes. Tristemente, la Covid-19 se ha llevado por delante casi a mil socios del Barça y descubriremos que algunos de nuestros vecinos de zona ya deben contemplar el fútbol desde una grada superior con visión cenital.
Como observamos en la noche del Sevilla (ese 1-0 bien jugado y golazo de Pedri), los turistas ya han vuelto en masa a Barcelona y al Camp Nou. Ellos han regresado antes que los abonados. En los últimos cinco encuentros de Liga, sólo en uno llegamos a una asistencia de 60.000 espectadores. Con el regreso a la normalidad, y con los goles de Lewandowski, en la 22-23 no debemos bajar de 70.000 por partido. Y es que, para volver a la normalidad, también vuelve ya la práctica del ‘Seient Lliure’, aunque el club todavía no ha decidido con qué matices y qué nuevas particularidades. Pero habrá ‘Seient Lliure’ desde la primera jornada
ME HA GUSTADO
El pulso de Robert Lewandowski
Cuando un crack con contrato se quiere ir de tu club es una catástrofe. Cuando un crack con contrato en vigor con otro club quiere venir a tu equipo, el jugador es un héroe. Es, de pronto, un valiente que juega bien sus cartas. Sólo tenemos que recordar cómo nos sentó el burofax de Messi para decirle a Bartomeu que se iba del Barça y cómo se agarró al contrato con uñas y dientes el entonces presidente para retener al jugador, desmoralizado por el 2-8 del Bayern, por la venta de Suárez y porque aquí, sin proyecto, se hacían malabares para tapar agujeros. ¿Cómo debe sentirse el Bayern viendo que Lewandowski (Balón de Oro, Bota de Oro, 8 Ligas consecutivas, 344 goles en 375 partidos) les dice que no quiere jugar más en su equipo, a pesar de tener un año de contrato? El polaco no se esconde, va de cara con los directivos y aprovecha cualquier ocasión ante la prensa para mojarse, de forma tajante, sobre el asunto. Incluso, si está con la selección polaca, corrige al traductor para que no edulcore sus palabras duras sobre el Bayern y su delicada situación. El pulso está sobre la mesa. Conociendo cómo las gastan los gestores del club bávaro, lo normal es que le exijan a Robert cumplir su último año de contrato. El principal deseo de Xavi es que Lewandowski herede el ‘9’ de Memphis.
NO ME HA GUSTADO
Messi tenía una justificación
Leo Messi no ha disfrutado en su primer año en París. La salida a su pesar de Barcelona, la aclimatación familiar en Francia, un equipo difícil como es el PSG, la eliminación contra el Madrid, su penalti fallado en esa eliminatoria clave… Todo se juntó. Pero ni así se entendía que un crack como él pasase de marcar 30 goles en el Barça en su última liga como culé, a marcar tan solo 6 en el campeonato francés... es decir, los mismos que Luuk de Jong en el Barça. Algo raro pasaba para que Messi marcase en la Ligue 1 los mismos tantos (6) que los que anotó en el Barça cuando tenía 18 años, con Rijkaard en el banquillo. Por fin, en una entrevista en TyC Sports ha contado el motivo de su bajo rendimiento. Primero, un golpe en la rodilla a inicios de curso y luego, en Navidad, el coronavirus. “Pasé el COVID, con tos, dolor de garganta y fiebre. Me dejó secuelas en los pulmones. Estuve un mes y medio sin apenas poder correr y, a pesar de lo que me dijeron, volví a entrenar antes de tiempo. Me precipité pero no aguantaba más”. Ahora se entiende casi todo. Pero de haberlo contado antes, quizá la afición del PSG no le hubiera silbado y la prensa especializada francesa le habría valorado con mas condescendencia. Por suerte, ahora ya está bien, adaptado y, con el Mundial en otoño, seguro que Leo empezará el curso de forma rutilante. El mal trago quedó atrás. La ilusión está en Qatar.
MALA LECHE
1. ¿Sabía cuál es el equipo, de los 16 que llegaron a los octavos de final, cual es el que más encuentros perdió en la pasada Champions? El Real Madrid, con cuatro derrotas.
2. ¿Sabe en cuántos de los 13 partidos de la pasada Champions el Liverpool se quedó sin marcar ni un solo gol? En dos. Ante el Inter y en la final.
3. ¿Sabe cuántos partidos ha dejado de ganar el Barça de Jonatan Giráldez, de los 47 disputados esta temporada? Dos. Los dos últimos de la Champions, final incluida.
4. Podemos vaticinar, analizar, contar posesiones de balón, disparos a puerta y números de saques de esquina. Pero en el fútbol sólo vale una cosa. Meter un gol más que el rival.