Mino Raiola, uno de los agentes más populares del fútbol que ha fallecido este sábado a los 54 años, mantuvo una estrecha relación con el FC Barcelona en esta última década y media pero con muchos altibajos. Momentos de cordialidad y otros de una enorme tirantez. Ibrahimovic, Verrati o Haaland, entre otros, han sido los cracks que le llevó en algún momento a sentarse con los máximos dirigentes azulgrana.
En 2009 podríamos encontrar el punto de partida. El Barça fichó a Ibrahimovic, con Pep Guardiola en el banquillo y Joan Laporta de presidente. El contrato del delantero incluyó tres millones de euros para Raiola por “la integración de Ibrahimovic al club y a la ciudad” y un 10% de la ficha anual del futbolista durante los cinco años del contrato, o lo que es lo mismo unos 1,2 millones de euros. Ibra dejó el club azulgrana en el verano siguiente y Raiola, que la tomó con Pep Guardiola, siguió cobrando hasta 2014, aunque Sandro Rosell, que sustituyó a Laporta, congeló los pagos pendientes. El club emitió un contundente comunicado defendiendo al técnico y también a Johan Cruyff, blanco de sus críticas.
En 2015, Raiola volvió a aparecer en el escenario azulgrana con la opción Paul Pogba sobre la mesa. El anunció del Barça que había alcanzado un acuerdo con la Juventus para bloquear la salida del centrocampista provocó unas declaraciones de Raiola a EFE asegurando que si Laporta ganaba las elecciones de aquel año, Pogba tendría muchas posibilidades de fichar por el Barcelona, minimizando también el efecto del viaje del Barça a Turín.
Dos años después, en 2017, Mino Raiola 'regresó' pero como agente de Marco Verratti, jugador que interesaba al Barça. Al final, el fichaje no se dio pero los negocios de Raiola con el Barça se siguieron gestionan do en 2019. Con De Ligt, las dos partes regresaron a los contactos, pero tampoco fructificaron. El central, entonces del Ajax, quería seguir los pasos de su amigo Frenkie de Jong. La Juventus le ofreció unas mejores propuestas económicas y deportiva y acabó en la Serie A.
En estos últimos meses, Raiola entró también en escena ante la posibilidad del fichaje de Haaland. Muy amigo de Laporta, el verano pasado se vieron con su padre para negociar su contratación, aunque las ofertas del resto de clubs interesados hacían inviable cualquier tentativa. Se habló, incluso, de que podría entrar en la operación Mazroui, del Ajax.


