El VAR devolvió al Barça parte de lo que pésimos arbitrajes le han negado estas temporadas en sus escasos tropiezos. El videoarbitraje, sólo presente en la final de la Champions femenina en 2020 y 2021, se estrenó ayer en unos cuartos de final de la máxima competición continental. Por fin. Ahora toca introducirla en una liguilla que arrancó esta campaña pero sin todas las herramientas para impartir justicia que reinan en la Champions masculina.
Y en el debut en eliminatorias no faltó la polémica con un penalti señalado que transformó Alexia Putellas en el minuto 53 del Real Madrid-Barça para igualar la contienda. Un choque entre Olga Carmona y Caroline Graham Hansen que no pareció ir más allá de un contacto acabó con la noruega en el césped. La finlandesa Lina Lehtovaara no pitó nada en primera instancia pero el portugués João Pinheiro, al frente en la sala del videoarbitraje, instó a la colegiada principal a revisar la jugada en la pantalla ante la indignación de Alberto Toril, técnico blanco, y variar su dictamen inicial para alegría del Barça. Alexia devolvió luego la calma a un equipo nada acostumbrado a ir a remolque.
La jugada dará que hablar aunque en el vestuario azulgrana muchas se acordaron de que las dos finales de Champions disputadas serían tres si en la Final Eight de Euskadi, en plena pandemia, hubiera estado el VAR en vigor. La mejor áritra del mundo, la francesa Stéphane Frappart, la primera en pitar cuatro meses después un partido de hombres en la Champions, no acertó en los cuartos de final con dos penaltis claros para el Barça ante el Atlético. Las culés pasaron (0-1) pero en ‘semis’ alucinaron con la húngara Katalin Kulcsár al no señalar unas claras manos germanas en el área. “Con el VAR el resultado pudo ser otro. El fútbol femenino debe crecer en todo”, reclamó Lluís Cortés tras caer ante el Wolfsburgo (1-0) siendo superior el Barça a las alemanas. Y eso que la tecnología del VAR ya estaba implantada en los cuartos de San Mamés y la ‘semi’ de Anoeta. Salvadas por el monitor, las de Jonatan Giráldez tomaron aire para rematar con el 1-2 de Claudia Pina y prolongar la fiesta barcelonista en Madrid a los dos días del 0-4 del ‘Xavi Team’ en el Bernabéu.


