Al colegiado murciano José María Sánchez Martínez le tocará este miércoles dirigir el Barça-Sevilla de la vuelta de las semifinales de la Copa del Rey. La designación ha levantado cierto resquemor en el Sevilla porque ya dirigió un partido de Copa en temporadas anteriores que supuso la eliminación de los andaluces. El árbitro asegura que se trata de “un partido más especial”.
La elección de Sánchez Martínez para el partido copero no ha caído bien en Sevilla, que han recordado que ya pitó el partido de vuelta de los cuartos de final de la Copa 2018-2019 con el Barça en el Camp Nou que propició la remontada azulgrana después también de un 2-0 favorable a los andaluces. Hablan de un algunas acciones controvertidas y se quejan de un penalti pitado a favor de los azulgrana.
En declaraciones que recoge la agencia EFE, Sánchez Martínez afirma que se trata de un partido “especial” en los que cuentan muchos factores, pero que lo afronta “con tranquilidad” y con la “convicción” de que su equipo y él mismo están “preparados”. Lo encara con “la máxima humildad y respeto” y asegura que es “un honor estar designado para un partido tan importante con dos históricos de la liga española”.
En una conferencia de prensa telemática del Comité Técnico de Árbitros para analizar el segundo tercio de la temporada, Sánchez Martínez añade que el VAR no condiciona a los árbitros españoles. “El arbitraje español, no ahora con VAR sino a lo largo de toda su historia, toma decisiones, con valentía y sin tener que depender de nada”, dijo. Y señaló que el videoarbitraje “nos hace sentir cómodos y no nos condiciona nada”, aseveró.
