Heung-Min Son y la sonrisa que contagió a los presentes en la zona mixta de San Mamés

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El atacante surcoreano del Tottenham inauguró su palmarés este miércoles a los 32 años al hacerse los 'spurs' con la Europa League en San Mamés

Heung-Min, levantando el trofeo de la Europa League conquistada por el Tottenham en San Mamés

Heung-Min, levantando el trofeo de la Europa League conquistada por el Tottenham en San Mamés

Getty Images

Pocos futbolistas generan unanimidad en torno a su figura como lo hace Heung-Min Son. Cuesta mucho encontrar a alguien al que el surcoreano no le despierte simpatía. Quizá sea por la sonrisa que siempre hay en su rostro o puede que por el hecho de que el buen aficionado al fútbol es consciente de que su talento bien merecía haber tenido una carrera más prolífica en cuanto a títulos que la protagonizada hasta la fecha. Fue este miércoles cuando, siendo el capitán y por ende el encargado de levantar el trofeo de la Europa League hacia el cielo de San Mamés, quedó inaugurado su palmarés en cuanto a títulos a nivel colectivo se refiere. A sus 32 años. Y, como no podía ser de otra manera, Heung-Min Son fue uno de los grandes protagonistas en zona mixta después de que el Tottenham derrotase al Manchester United en el estadio bilbaíno.

Con la prensa esperando a que acabase la celebración 'spur' en el vestuario local de San Mamés, Heung-Min Son apareció por allí envuelto en una bandera de Corea del Sur y sin poder evitar dar gritos de júbilo, tan alejados de la habitual corrección y el pudor asiático como comprensibles y satisfactorios para todo aficionado al fútbol a excepción de los 'red devils', que habían sido derrotados. Primero atendió de forma individual a un medio de su país y a posteriori se lanzó al atril en el que esperaba el resto de la prensa, ávida de recoger las impresiones de un jugador al que el fútbol le ha negado la gloria más veces de las que debería haberlo hecho. Como sucedió, por ejemplo, en la final de la Champions de 2019 disputada en el Metropolitano, cuando el Liverpool derrotó al Tottenham en un duelo no exento de polémica arbitral. Dolió entonces verle destrozado sobre el verde cuando finalizó el encuentro, consciente de haber perdido un tren que probablemente no volvería a pasar para él.

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Está por ver si algún día vuelve a estar Heung-Min Son en disposición de ganar la Champions, pero desde este miércoles ya puede decir que es campeón de un torneo europeo, aunque sea en el hermano mediano de los tres que se celebran actualmente. Poco debe importarle al surcoreano, siempre un jugador de equipo, haber sido suplente en la final a consecuencia de que llegó a la misma sin estar al 100% después de haber sufrido una lesión en el pie izquierdo que le privó de jugar las semifinales. Este miércoles Heung-Min Son se desquitó y el fútbol le pagó una deuda que tenía pendiente con él.

El 'flow' de Bissouma y el control antidopaje a Pedro Porro

Otro de los momentos destacados de la zona mixta de la final disputada en San Mamés lo protagonizó Yves Bissouma. El centrocampista maliense, encargado de marcar el tempo del juego en la medular del Tottenham, mostró su 'flow' cuando apareció por allí portando un altavoz con música a todo volumen y bailando al ritmo de la misma. Lejísimos de pasar desapercibido.

Por último, a eso de las 1.35 de la madrugada y con la prensa española esperando tener declaraciones de Pedro Porro, que había sido titular en la banda derecha del Tottenham, el extremeño apareció para expresar su alegría por el título conseguido, dedicado al hijo que está por venir el próximo mes de septiembre. Además, desveló que no había podido disfrutar de la fiesta en el vestuario por haber tenido que pasar el control antidopaje aleatorio de la UEFA. Poco importa, porque la medalla igualmente brillaba en su cuello y ya habrá tiempo para celebrar el éxito conseguido estos próximos días.

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