Turquía es una auténtica ruleta rusa que logró el pase a los octavos de final el miércoles tras un partido en el que pudo pasar de todo frente a una República Checa con diez jugadores desde el minuto 20'.
Venía el cuadro de Montella de caer con dureza ante Portugal y se le criticó tras el duelo el no haber contado con Arda Güler como titular tras venir en un gran nivel de forma. No quiso tomar el mismo error el italiano y frente a los checos volvió a recuperar al del Real Madrid pegado a banda derecha, pero lo cierto es que parece que el suflé Arda Güler ha bajado por completo.
Dicen los entendidos que lo que funciona no hay que tocarlo, y el del Real Madrid estaba en un estado de gracia hasta que llegó la suplencia con Portugal. Ya no solo por su estelar golazo en el debut ante Georgia, sino porque aunque venía con el cartel de suplente se acabó ganando el sitio en los amistosos previos, dejando unas excelentes sensaciones y convirtiéndose en el ídolo de la afición de Turquía, que en el Signal Iduna Park frente a los lusos reclamó su salida al terreno de juego.
Siento tan joven es complicado tener constancia y la decisión de Montella bien puede haber mermado la confianza de Güler. Ante República Checa estuvo más de 70 minutos sobre el césped, pero estuvo totalmente desaparecido. Se esperaba que pudiera tirar del carro en un duelo trascendental y contra un equipo con diez, pero la presión del duelo pudo con Arda, que no sacó su magia. E igual por eso acabó frustrado y viendo una amarilla tras picarse con Chory, jugador de la República Checa, con el partido acabado.
Por fortuna, el futbolista del Real Madrid tiene todo el tiempo del mundo para demostrar su talento. Es más, tiene el siguiente duelo de octavos de final para descubrir que es un crack en ciernes. El rival es Austria, una de las revelaciones de esta Eurocopa y equipo que realiza una fuerte presión, con lo que la calidad de Güler, si Montella vuelve a contar con él como titular, puede marcar la diferencia.

