La gran noticia para Inglaterra es que ha pasado como primera de grupo y encima tiene la suerte de que va por le lado más sencillo de cuadro. Aunque también puede ser un regalo envenenado, porque cualquier cosa que sea no llegar a la final podría significar un fracaso.
De momento, la sensación que hay en el país no es para nada positiva. Los partidos del combinado británico, con un juego pobre y sin variantes, han puesto en el punto de mira a Gareth Southgate una vez más, sobre el que muchos aficionados ya no entienden siquiera sus decisiones.
Una de las más controvertidas es sin lugar a dudas la situación de Cole Palmer en el equipo. Hace no muchos días el técnico declaró que falta un perfil como el de Calvin-Phillips para la medular, pero parece olvidarse que puede bajar a Jude Bellingham a esa posición, en la que ha jugado siempre a excepción de esta temporada en el Real Madrid, y reforzar el ataque centrando a Phil Foden y colocando en banda al extremo del Chelsea.
Parece que los 27 goles y 15 asistencias que ha hecho el ex del Manchester City, jugador revelación de la Premier League y líder absoluto de unos 'blues' que sin él hubieran ido a la deriva, solo le han servido a Palmer para jugar poco más de 20 minutos en la fase de grupos. Todos, en el último partido ante Eslovenia, porque en los otros ni entró en el terreno de juego.
Si Inglaterra estuviera haciendo bien las cosas en ataque, igual se podría comprender. Pero no está siendo así y sus recursos pasaron antes por Bowen o Eze, jugadores que no han estado ni de lejos a la altura de Palmer este año. Demostró en ese poco tiempo, en el que Foden pasó a jugar en banda izquierda para coger posiciones más interiores, la evidencia de que Southgate ha de tocar algo, ya que fueron los mejores minutos con balón de Inglaterra.
Pero ya no es únicamente que no se entienda el sistema. La afición inglesa hecha el grito al cielo por la decisión de llevarse a Luke Shaw a la Eurocopa. El lateral del Manchester United, el único zurdo de la convocatoria, no se ha podido ni siquiera entrenar todavía y ya ha pasado la fase de grupos, con que lo más probable es que ni vaya a jugar un solo minuto. Queda pues un Trippier jugando a pierna cambiada y que no rinde especialmente bien y ningún recurso más para esa demarcación. Rezan en Inglaterra porque el del Newcastle no se lesione también, porque el problema ya no lo tendrían atacando, sino también defendiendo.
Se juega Inglaterra volver a no cumplir con las expectativas con Southgate en el banquillo. A nivel de juego es algo que pasa siempre, al mismo tiempo que esta generación de grandes jugadores sigue dejando pasar la oportunidad de hacer historia.

