Se acaban los calificativos con Giorgi Mamardashvili, héroe a lo largo de toda la temporada con sus paradas en el Valencia y ahora con Georgia en la Eurocopa.
La selección georgiana, la de menor ranking presente en la Eurocopa, sumó su primer punto en el torneo gracias al empate (1-1) frente a República Checa. Un empate que es imposible de entender sin la figura del espigado portero, que hizo paradas de todos los colores y se llevó un más que merecido MVP.
Su exhibición en números se resume en 11 paradas, 3.19 goles evitados, 5 despejes y un 100% de duelos aéreos ganados. Celebró las paradas como goles y desesperó a los checos, que soñarán con él sí o sí.
Con 23 años y su futuro en el aire, sus actuaciones en tierras germanas están propiciando que el interés de los grandes equipos en sus servicios siga creciendo como lo espuma. El punto de Georgia es el primero de su historia en una fase final y las once paradas de Mamardashvili, la segunda mayor cantidad de intervenciones en un partido de fase de grupos.


