Senegal reacciona con indignación tras las pena de cárcel a sus aficionados
COPA ÁFRICA
Sigue coleando la caótica final de la Copa África en Rabat perdida por Marruecos


- Jordi Archs
Redactor | Fútbol internacional
La caótica final de la Copa África sigue coleando. Hoy la Federación Senegalesa de Fútbol (FSF) denunció la sentencia "incomprensiblemente dura" y "desproporcionada" dictada el jueves por un tribunal marroquí contra 18 aficionados senegaleses, condenados a penas de prisión de entre tres meses y un año tras ser detenidos en el estadio de Rabat por los incidentes producidos durante el partido disputado el 18 de enero.
Los acusados fueron procesados en Rabat por "vandalismo", cargos que incluyeron actos de violencia, en particular contra las fuerzas del orden, daños a material deportivo, invasión del terreno de juego y lanzamiento de proyectiles durante la final, que estuvo plagada de incidentes y ganó Senegal por 1-0 a Marruecos en la prórroga.
Nueve de ellos fueron condenados a un año de prisión y a una multa de 5.000 dírhams (aproximadamente 460 euros), otros seis a seis meses y una multa de 2.000 dírhams (180 euros) y otros tres a tres meses y una multa de 1.000 dírhams (90 euros).
"Profunda consternación y tristeza"
"Expresamos nuestra profunda consternación y tristeza tras el veredicto contra los 18 aficionados senegaleses. Esta decisión, incomprensiblemente dura, ha provocado una indignación generalizada", declaró Bacary Cissé, presidente del comité de comunicación de la FSF, a la agencia France Press.
"Lo que consideramos una flagrante injusticia contra nuestros conciudadanos es profundamente preocupante. Se producen enfrentamientos en numerosos estadios de todo el mundo, incluso cada fin de semana en Marruecos, sin que se impongan tales sanciones. Por lo tanto, el trato a estos aficionados parece desproporcionado", añadió Cissé.
"Incomprensible"
"Es incomprensible", reaccionó el jueves Patrick Kabou, abogado senegalés de los acusados, tras conocer la sentencia a la vez que denunció que sus clientes estaban siendo utilizados como "chivos expiatorios".
Un francés, juzgado junto con el senegalés por lanzar una botella de agua, fue condenado a tres meses de prisión y a una multa de 1.000 dírhams.
Durante la final de la Copa África, tras un penalti concedido a Marruecos en el tiempo añadido de la segunda parte, justo después de que le anularan un gol a Senegal, la afición senegalesa intentó invadir el campo y lanzó proyectiles hacia el terreno de juego. El partido estuvo detenido al retirarse los jugadores de Senegal, pero volvieron al campo y el juego se reanudó con el penalti a lo Panenka que Brahim Díaz lanzó a las manos de Édouard Mendy.

