El Atlético de Madrid es consciente de que una de las operaciones más complicadas que tendrá que acometer en este mercado de fichajes, es la de Cristian Romero. El ‘Cuti’ es una petición expresa de Diego Pablo Simeone, entrenador colchonero, para dar un salto de calidad y competitividad en una defensa que ha envejecido en los últimos años.
Es una necesidad y el campeón del mundo es uno de los mejores centrales del mundo, como así lo vino acreditando en los últimos años. Pero todo el mundo sabe que, arrebatar a un jugador al Tottenham Hotspur es una de las cosas más difíciles que existen. Que se lo digan a clubs como el Real Madrid, que en muchas ocasiones fracasó y que, en otras, tuvo que pagar un sobreprecio altísimo por hacerse con algún futbolista.
Ahora, el Atlético es el que está en esa tesitura para intentar que el equipo presidido por Daniel Levy traspase a uno de los puntales del equipo. Nada fácil.
El club colchonero cuenta con el factor Simeone, que ha venido fogueando el fichaje con conversaciones con el jugador, que está convencido para vestir la ‘rojiblanca’. Pero claro, ahora queda lo más complicado que es llegar a un acuerdo con el cuadro londinense, en un contexto en el que el empresario inglés no tiene intención alguna de desprenderse de uno de sus puntales. Y si finalmente lo hiciese, sería haciendo sudar sangre… y euros, al club comprador.
Por eso, cualquier pequeña victoria en esta batalla de desgaste, se celebra por las partes. Y en este sentido, en el Atlético están bastante satisfechos del último movimiento, por el hecho de que alimenta las esperanzas de que se acabe dando un desenlace positivo para los intereses españoles.
Señala la prensa inglesa que Romero ha rechazado una oferta para convertirse en el jugador mejor pagado del club, indicando que su decisión no es por motivos económicos y que busca un nuevo rumbo en su carrera futbolística. El Tottenham lleva trabajando, con gestos de este tipo, para hacer cambiar de opinión al argentino. Primero fue otorgándole la capitanía del equipo. Luego, a través de las palabras de su antiguo entrenador, Ange Postecoglou; y luego su sucesor, Thomas Frank, respecto a su rol de innegociable en el futuro del equipo.
CONVERSACIÓN CON FRANK
De hecho, como les contamos, la intención de Frank era mantener una conversación con Romero, a su regreso al trabajo con el equipo, para comunicarle que quiere seguir contando con él y que es clave en el proyecto. Sin embargo, el dramático cambio de entrenador que se produjo en las últimas semanas, Levy se cargó a Postecoglou pese a haber logrado la Europa League; pesó en el ánimo de muchas de las estrellas del Tottenham, que vieron en este extraño volantazo una señal de que el club está a la deriva, incentivando así su deseo de cambiar de aires.
Por todo eso, haber rechazado un aumento de sueldo, que habría conllevado una renovación, ahora lo tiene hasta 2027, es interpretado desde el Metropolitano como una buena señal respecto a que el jugador sigue determinado en cumplir con su deseo.
El jugador ha expresado su interés en jugar en LaLiga, lo que, de nuevo, alimenta, un posible fichaje por el Atlético de Madrid, equipo que lo tiene como uno de sus principales objetivos para este verano, tras las llegadas de Matteo Ruggeri y Álex Baena. La pelea ahora, caso de que el Tottenham por fin vea la luz y asuma que se quiere marchar, vendrá del lado económico. El cuadro inglés establece su salida en 70 millones de euros y el Atlético llegaría a los 55 millones más otra cantidad en variables. Habrá que ver cómo se desarrollan estas complicadas conversaciones.




