23 de abril. Camp Nou. Barcelona-Atlético de Madrid. Es la fecha del último partido oficial disputado por Jan Oblak. Han pasado casi cuatro meses. 113 días exactamente. Y este lunes 14 de agosto, el esloveno volverá a estar bajo palos.
Tras ese encuentro en la Ciudad Condal, después de soportar dolores durante meses por problemas en las cervicales, el arquero, de acuerdo con los servicios médicos del club, decidió parar. La cosa era seria e incluso se llegaron a plantear pasar por quirófano para solucionar esas molestias que no le dejaban rendir.
Finalmente se optó por un tratamiento conservador, con trabajo específico para el guardameta, que tuvo que ver por televisión los últimos ocho partidos de la pasada Liga de su equipo. Esta pretemporada, Oblak también ha alternado entrenamientos con el grupo con otros individualizados para poder llegar en buenas condiciones al inicio de la temporada.
En el último duelo del verano, ante el Sevilla, el esloveno volvió a mostrar su mejor versión, resultando providencial para que el Atlético no despidiese la gira con una derrota gracias a sus intervenciones.
Y este lunes, Oblak se reencontrará con el Metropolitano, donde no juega desde el 16 de abril. La última puerta a cero data de dos semanas antes, frente al Betis. Cuatro meses y medio después, el portero tratará de volver a hacerlo.


